ESCÁNDALO JUDICIAL
El actor de Princesa por sorpresa Erik von Detten, demandado por presunto abuso de ancianos y estafa millonaria
El actor de Princesa por sorpresa Erik von Detten se enfrenta a una severa demanda acusado de estafar a ancianos mediante ventas infladas de oro.

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El intérprete Erik von Detten, conocido por su trabajo en Princesa por sorpresa y su empresa, la firma de metales preciosos Rosland Capital (actualmente en bancarrota), han sido demandados ante el Tribunal Superior de California acusados de abuso de ancianos, fraude, fraude constructivo, incumplimiento del deber fiduciario y apropiación indebida.
La acción legal fue interpuesta por Sheila Greenberg, de 85 años, y su esposo Norman Greenberg, de 97 años, quienes sostienen que la compañía y el exactor explotaron "los miedos y la vulnerabilidad de las personas mayores" sugiriendo que la inversión en oro los protegería de una inminente "ruina financiera total".
Según la documentación del caso obtenida por medios como el Daily Mail, el matrimonio (que acumulaba un patrimonio superior a los 2 millones de dólares en cuentas tradicionales de jubilación) terminó pagando más de 2,1 millones de dólares por monedas cuyo valor real rondaba los 1,3 millones.
La pareja alega además que von Detten, los convenció para destinar 114.000 dólares adicionales de su fideicomiso familiar una vez agotaron sus fondos de retiro. Los demandantes explicaron que contactaron con la firma hacia el verano de 2020 tras ver diversos anuncios de televisión que "crearon una verdadera preocupación por la seguridad de su patrimonio".
Al respecto, el escrito judicial señala que "las campañas de marketing de Rosland son y fueron, en todo momento, relevantes", agregando que estaban "diseñadas en gran parte para atraer a las personas mayores a través de su publicidad en televisión e internet, folletos de correo directo y prácticas de venta agresivas y poco éticas".

Quien encarnó al galán Josh Bryant en la película de 2001 junto a Anne Hathaway ejerció como representante de cuentas senior tras incorporarse a la entidad en 2018 (habiéndose retirado casi por completo de la actuación en 2010 tras volver a poner voz a Sid en Toy Story 3).
En la denuncia, la pareja argumenta que von Detten era plenamente consciente de que "nunca habían invertido en oro u otros metales preciosos y que realmente sabían muy poco sobre estas cosas".
Pese a ello, "Von Detten reconoció que comprendía sus objetivos y su falta de conocimiento, y que poseía la experiencia y los conocimientos suficientes para ayudarles", según sostiene la demanda, añadiendo que el actor "se ganó su confianza hasta el punto de que aceptaron sus recomendaciones sin cuestionarlas".
El relato judicial detalla que el matrimonio realizó dos pedidos de monedas de la Estatua de Libertad en octubre y noviembre de 2020 con un sobreprecio del 60% sobre el valor de mercado, los cuales nunca recibieron físicamente sino que fueron enviados a una instalación de almacenamiento. Posteriormente, en agosto de 2021, adquirieron monedas Lewis Chessmen King con una prima del 36% y monedas F1 con un recargo del 34%.
La demanda sostiene que el exactor y Rosland Capital "tomaron, ocultaron, se apropiaron, obtuvieron o retuvieron un margen de beneficio desmesurado sobre el valor justo de no menos de 900.000 dólares para un uso indebido", a pesar de saber que "probablemente sería perjudicial" para los clientes.
El documento legal recalca que, dada la avanzada edad y la inexperiencia de los afectados, el antiguo actor de So Weird asumía un compromiso de asesoría que quebrantó al usar su "autoridad aparente" para comercializar activos a "precios desorbitados".
El escrito enfatiza que "las transacciones no fueron justas en todos los aspectos", acusando a los implicados de obtener "una ventaja al engañar a los demandantes en su perjuicio y daño financiero".
Asimismo, concluye que "los precios que los demandados cobraron a los demandantes en todos los casos no fueron justos ni razonables, sino que superaron con creces el valor de mercado de cada pedido en el momento en que se ejecutó", tras haberlos inducido a error "haciéndoles creer que estaban pagando un precio justo en relación con los artículos que compraron y por los motivos por los que los compraron".
Por su parte, los representantes legales de Rosland Capital (compañía que se acogió al Capítulo 11 de bancarrota en julio tras una oleada de reclamaciones y que despidió a su plantilla en junio) manifestaron que "no pueden hacer comentarios directos sobre la demanda".
No obstante, indicaron a los medios: "Sin embargo, podemos afirmar que, como asesores legales de Rosland Capital LLC, deudora en posesión, hemos colaborado con el Comité de Acreedores para crear un fideicomiso de liquidación que tendrá la facultad de investigar el historial financiero de la empresa para dar respuesta a las reclamaciones de los Greenberg y otros inversores".
La vista del caso ha quedado fijada para el próximo 9 de noviembre. Mientras tanto, los demandantes solicitan un juicio con jurado y reclaman indemnizaciones de no menos de 1.800.000 dólares por cada cargo, la devolución de los 900.000 dólares perdidos, intereses del 10% y daños punitivos contra el actor.
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