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Toda la verdad sobre la alimentación complementaria: ¿Es mejor dar trozos que triturados?

¿Se deben evitar las papillas? ¿Cómo se deben de introducir los nuevos alimentos? Un respaso a las recomendaciones que han quedado obsoletas y a las directrices de hoy en día.

Una madre da de comer a su bebé.

Una madre da de comer a su bebé. Pexels

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Poco se parecen las recomendaciones de hoy en día a aquellas que les dieron a nuestros padres para enseñarnos a comer a nosotros.

Hace años las recomendaciones de alimentación complementaria se basaban en una hoja impresa donde venía especificado qué alimentos (siempre triturados) se podían introducir según la edad y en qué cantidad y horario.

Gracias a la evidencia científica y a la aparición de una crianza más respetuosa estas indicaciones han quedado obsoletas y a día de hoy la introducción de los alimentos se hace de forma más flexible y fácil para los bebés y para sus padres.

¿A qué edad se empieza la alimentación complementaria?

"La alimentación complementaria se debe empezar a los 4 meses". Esta frase es completamente falsa. Según recomendaciones de la OMS, la lactancia materna o la lactancia artificial exclusiva se debe mantener hasta los 6 meses y empezar a introducir alimentos cuando el bebé esté preparado.

Se considera que un bebé está preparado cuando adquiere las destrezas psicomotoras que permiten manejar y tragar de forma segura los alimentos. Como cualquier otro hito del desarrollo, no todos los niños lo van a adquirir al mismo tiempo, aunque en general estos cambios suelen ocurrir en torno al sexto mes.

Se requiere:

  • Presentar un interés activo por la comida.
  • La desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la lengua).
  • Ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca.
  • Mantenerse sentado con apoyo.

¿Es mejor dar triturados que trozos?

"Se debe iniciar la alimentación con purés finos para evitar el atragantamiento". Esta frase también es completamente falsa.

Desde que el bebé está preparado se puede iniciar la alimentación con alimentos chafados con un tenedor, purés espesos y con texturas grumosas o directamente con sólidos (método llamado Baby Led Weaning) siempre teniendo en cuenta unas directrices. Así aprenden antes a gestionar los trozos de comida y se aceptan mejor los sabores y texturas.

Existen creencias heredadas del pasado o fruto de la desinformación que hay que conocer para evitar incurrir en errores en la alimentación de nuestros hijos. Pasamos a conocer los principales errores que aún hoy en día los padres y madres preguntan en consulta pediátrica.

¿Es bueno introducir los cereales en el biberón?

No es bueno introducir cereales en el biberón. Los cereales industriales suelen ser altos en azúcares por lo que introducirlos en el biberón aumenta el riesgo de obesidad, de acostumbrar a los niños a los sabores dulces y de caries. Actualmente se prefiere introducir los cereales con alimentos reales: pasta, arroz, pan integral, avena…

¿Es bueno distraer al niño para que coma?

Utilizar distracciones no es bueno para para aumentar la ingesta. Utilizar las pantallas, hacer el avión o poner el chupete para que se trague el puré son estrategias totalmente desaconsejadas puesto que suponen un riesgo de sobrepeso y de una mala relación futura con la comida. Se deben respetar las señales de saciedad y el ritmo de cada bebé.

¿Los alimentos se introducen por fases?

Los nuevos alimentos ya no se deben de introducir por fases. Antiguamente había recomendaciones muy estrictas en cuanto la introducción seriada de ciertos alimentos, incluso los más potencialmente alergénicos se demoraban hasta más del año de vida: fresas, huevo, pescado azul, legumbres…

Pero en la actualidad no hay evidencia de que retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos más allá de los 6 meses prevenga el desarrollo de alergia a estos. Incluso, hay estudios que sugieren que la introducción precoz de algunos de dichos alimentos en pequeñas cantidades pudiera disminuir la aparición posterior de alergia.

Por eso, desde el inicio de la alimentación complementaria se pueden dar casi todos los alimentos, pero se recomienda introducirlos de uno en uno, con intervalos de unos días, para observar la tolerancia y la aceptación.

¿Son mejores los productos específicos para bebés?

Se mantiene la creencia todavía de que al iniciar la alimentación complementaria se deben usar productos específicos para bebés, pero es totalmente falso.

Los bebés no necesitan productos específicos como yogures o galletas, que en muchas ocasiones vienen edulcorados o azucarados y pueden ocasionar, por su sabor dulce, el rechazo de otros alimentos más sanos como las frutas y verduras. Lo indicado sería acostumbrar al niño lo antes posible a una alimentación sana y variada según las costumbres familiares.

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