GUÍA PRÁCTICA

Así pueden ayudar unas medias de compresión a cuidar la salud de tus piernas

Las medias de compresión son más que un simple complemento: son un potente aliado para cuidar la salud de las piernas, aliviar molestias y prevenir problemas circulatorios. Pero no todas son iguales ni sirven para lo mismo; por eso, conocer sus usos y diferencias puede marcar la clave entre comodidad y tratamiento eficaz.

Mujer poniéndose unas medias de compresión

Mujer poniéndose unas medias de compresiónAdobeStock

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Las medias de compresión son prendas elásticas que están diseñadas para mejorar la circulación sanguínea en las piernas, ejerciendo una presión controlada.

Son muy útiles tanto a nivel circulatorio como a nivel preventivo, especialmente en personas que trabajan muchas horas de pie (en el sector salud o la hostelería, por ejemplo) y como tratamiento para pacientes con alguna patología definida.

¿Qué beneficios aportan las medias de compresión?

  • Mejorar la circulación.
  • Prevenir varices y episodios trombóticos.
  • Reducir el edema.
  • Favorecer el retorno venoso
  • Reducir los síntomas asociados a procesos circulatorios como son la hinchazón, la tirantez, la sensación de pesadez y el riesgo de trombosis.
Medias de compresión
Medias de compresión | iStock

¿Cuáles son los tipos de medias de compresión y en qué se diferencian?

Las hay de 3 tipos de compresión: ligera, media y fuerte, pero las únicas que son terapéuticas son las dos últimas.

Compresión ligera (8-15 mmHg)

Se usan a modo preventivo de piernas cansadas y para pacientes que no tienen ninguna patología. Se pueden encontrar en cualquier tienda de ropa o específica de medias. No tienen actividad terapéutica.

Compresión media (15–20 / 20–30 mmHg)

Poseen acción terapéutica, se venden en lugares sanitarios especializados como farmacias y ortopedias, y se usan para:

  • Tratamiento de varices leves.
  • Retención de líquidos en las piernas (edema).
  • Embarazo.
  • Si vamos a realizar un viaje largo en avión, coche o tren en el que no podamos movernos.
  • Después de una cirugía de varices.
  • Personal que trabaja muchas horas de pie, pero también para aquellas personas que permanecen mucho tiempo sentadas, ya que esa postura tampoco es buena para mejorar el retorno venoso.

Compresión fuerte (30–40 mmHg o más)

Suelen estar prescritas por un médico. Proporcionan la máxima presión en el tobillo (por eso son más incómodas de meter), aunque va disminuyendo progresivamente hacia la rodilla o el muslo. Se usan para:

  • Insuficiencia venosa crónica.
  • Linfedema.
  • Úlceras varicosas.
  • Trombosis venosa profunda.

Un detalle a tener en cuenta es que la talla es diferente a la del pantalón que se usa normalmente; por eso, para determinar la de la media, es muy importante que personal especializado mida el perímetro del tobillo, pantorrilla y muslo, ya que el paciente puede tener un gran edema (retención alta de líquidos en la zona del tobillo) y requerir una talla más grande de lo habitual por la situación específica de ese momento.

Tipos de medias de compresión según su largo

También se pueden clasificar según el largo que tengan:

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