MUY PRÁCTICO

El truco viral para no cargar nunca más con el abrigo en la mano cuando te sobra

Te contamos la forma más cómoda y estilosa para llevar el abrigo encima, cuando no lo necesitas puesto, que está triunfando en redes.

Mujer con abrigo de plumas

Mujer con abrigo de plumasFreepik

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Estamos a punto de entrar en esa época del año tan traicionera en la que sales de casa por la mañana y refresca. Miras por la ventana, ves el cielo algo nublado y decides ponerte el abrigo "por si acaso". Total, no parece que sobre. El problema llega unas horas después cuando el sol empieza a apretar, el bus o el metro va lleno, tú llevas el bolso, el portátil, quizá alguna bolsa de la compra… y, de repente, el abrigo sobra.

Como casi siempre, acaba colgado del brazo, arrugado, pesando más de lo que debería y estorbando en cada paso que damos. Esta situación es bastante incómoda, poco práctica y, seamos sinceras, nada estilosa. Porque no hay nada que arruine más un look que no saber qué hacer con esa prenda que ya no necesitas, pero que tampoco puedes dejar en casa.

Pero traemos una solución sencilla, práctica y muy vista en el street style que permite llevar el abrigo cuando hace calor y vas cargada, sin renunciar ni al estilo ni a la comodidad. Un truco que transforma por completo la forma en la que entendemos esta prenda en los días de entretiempo.

Mujer con un abrigo en una percha
Mujer con un abrigo en una percha | Freepik

El problema no es el abrigo, es cómo lo llevas

Durante años hemos asumido que, cuando sobra, el abrigo solo tiene dos destinos posibles: llevarlo colgado del antebrazo, de la manera más incómoda posible, o intentar meterlo en el bolso de cualquier forma, si es que llega a caber. Ambas opciones son poco prácticas y acaban convirtiendo una prenda funcional en un auténtico estorbo.

La nueva manera de llevarlo empieza por cambiar el enfoque a la hora de vestirnos. La clave está en entender que el abrigo no se guarda: se integra en el look y se adapta a tu ritmo de vida.

El truco paso a paso

Para conseguirlo, la cuenta de Instagram @mimodemami nos explica que solo necesitamos un pequeño ajuste que marca la diferencia.

Primero, buscamos la cinta que más nos guste, preferiblemente de una anchura media, ya que más adelante desvelaremos por qué esa medida debe ser esencial. Puede ser de algodón, de tela resistente o incluso una cinta decorativa si queremos darle un toque más personal.

El segundo paso es tan sencillo como pasar esta cinta por la parte trasera de la etiqueta grande del abrigo, esa que normalmente se utiliza para colgarlo en un perchero. Dejamos que la cinta caiga por el interior, de manera que los dos extremos queden a la altura de la cintura.

Por último, solo tenemos que coser cada extremo de la cinta a los costados del abrigo. Con este gesto tan simple conseguimos crear un efecto de asas o tirantes que nos permite llevarlo colgado en la espalda, como si fuera una mochila ligera.

El resultado es práctico, cómodo y sorprendentemente estiloso; el abrigo no pesa, no estorba y no da calor, pero sigue estando a mano por si las temperaturas vuelven a bajar. Una solución pensada para el día a día que demuestra que, muchas veces, la moda también va de ingenio.

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