UN DISEÑO ICÓNICO
60 años de la boda de Beatriz de Holanda: un vestido de novia bordado diseñado por ella
El 10 de marzo de 1966 Beatriz de los Países Bajos se casó con Nicolás de Amsberg en Ámsterdam iniciando una unión marcada por amor y simbolismo que acompañó su reinado durante décadas y consolidó una de las parejas más queridas.

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Hoy, día 10 de marzo, se cumplen 60 años de la boda entre Beatriz Wilhelmina Armgard y Nicolás de Amsberg. Ella, heredera del trono de los Países Bajos, reinó el país durante 33 años, la mayoría de ellos acompañada de su gran amor, uno de los personajes más queridos de la casa real.
La pareja se conoció dos años antes, en 1964, durante el enlace matrimonial de la princesa Tatiana de Sayn-Wittgenstein-Berleburg. Nicolás, de origen alemán, tenía 38 años, y estaba licenciado en derecho y trabajaba en el cuerpo diplomático.
La ceremonia entre Beatriz y Nicolás no solo marcó el inicio de una historia de amor pasional y ejemplar para muchos, sino que también fue una boda atípica para la casa real holandesa, en la cual la novia diseñó su propio vestido y donde tuvieron protagonismo elementos simbólicos como el lirio.

La boda
El 10 de marzo de 1966 tuvo lugar la boda entre Beatriz y Nicolás en Ámsterdam, la capital holandesa. Siguieron la tradición de los Países Bajos: primero concebir matrimonio de manera civil y luego en la iglesia.
Así pues, la pareja realizó una ceremonia civil en el Ayuntamiento de Ámsterdam, oficializada por el alcalde Gijsbert van Hall. El espacio estaba decorado con flores del color de la bandera de la región.

Cuando ya estaban casados civilmente, fueron trasladados a la iglesia de Westerkerk con un carruaje dorado. En la iglesia renacentista se dieron el último sí quiero, lleno de mensaje, amor e ilusión.

El vestido
El vestido de novia lo convirtió en realidad Caroline Bergé-Farwick, quien trabajaba para la Maison Linette. La pieza estaba confeccionada en seda con satén duquesa, unas muestras creadas especialmente para Beatriz, con origen en la localidad francesa de Saint Étienne.

Teniendo en cuenta las temperaturas de Ámsterdam en marzo, el vestido y complementos estaban pensados para que la que fue reina de Holanda no pasara frío. Y es que, además de contar con un escote a la caja, Beatriz lució unos guantes de ópera muy elegantes que parecía que fueran unidos a la manga tres cuartos del vestido de novia.

Aunque el traje estaba firmado por Caroline, la idea del vestido era de la propia novia, quien resulta que tenía claro cómo quería que fuese, con un diseño claro en su mente que la modista por excelencia de la realeza neerlandesa llevó a cabo.
La tiara
La joya más característica de la realeza siempre ha sido la tiara, y más si se trata de una boda, puesto que para la novia es un elemento imprescindible del look. Para la ocasión, Beatriz lució la tiara Wurtemberg.

La joya está compuesta por diamantes con 35 perlas redondas encajadas y 11 en forma de lágrima. Una pieza un tanto moderna, puesto que existe la posibilidad de desmontar parte de la tiara para conseguir una apariencia más sencilla.
La tiara, como bien indica su nombre, fue un regalo de Guillermo I de Wurtemberg a su querida hija Sofía cuando ésta se casó con Guillermo III de los Países Bajos. El matrimonio en cuestión son los bisabuelos de Beatriz. Posteriormente, también la llevó su abuela, la reina Guillermina, para su coronación.

Pero lo más destacable sobre el gran día de Beatriz es que tuvo la magnífica idea de que los patrones de la tiara estuvieran bordados en la cola de cinco metros de su vestido de novia.
Y así fue, Caroline Bergé-Farwick bordó un patrón de arcos y flores de lis idénticos a la tiara. Un detalle del todo significativo, puesto que para la que fue monarca del Reino de los Países Bajos era un homenaje a todas las mujeres de su familia.

Además, en también homenaje familiar, Beatriz llevaba un broche decimonónico de diamantes a la altura del pecho que pertenecía, al igual que la tiara, a Sofía de los Países Bajos.
Los lirios
En general, los lirios fueron un elemento muy presente a lo largo de la celebración. Beatriz decidió llevar esta flor en el ramo, donde conviven lirios amazónicos y del valle.
Por lo que hace al novio, él también llevó un lirio en su traje, en la zona del bolsillo. Esta flor simboliza el compromiso eterno, y ellos lo han demostrado durante más de 35 años de matrimonio, culminando su historia de amor con la muerte de Nicolás en 2002.

La familia que formaron
Beatriz y Nicolás tuvieron tres hijos en común. Guillermo Alejandro nació el 27 de abril de 1967 y es el actual rey de los Países Bajos. Después llegó al mundo Friso de Orange-Nassau, el 25 de septiembre de 1968, quien murió en 2013 en un trágico accidente de esquí. El pequeño de la casa, Constantino Cristóbal, nació el 11 de octubre de 1959.

En 2013, concretamente el día 30 de abril, Beatriz abdicó a favor de su primogénito, Guillermo Alejandro, convirtiéndose en el primer monarca hombre del país tras más de un siglo de reinado por mujeres.
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