MOMENTOS DUROS
Lidia Torrent, sobre el susto que sufrieron con el ingreso de su hija y la opción de ampliar la familia
Lidia Torrent ha hablado sin tapujos sobre el mal trago que vivieron a principios de año, cuando su hija estuvo ingresada varios días en el hospital, aunque afortunadamente ya se encuentra bien. Además, la presentadora se ha sincerado sobre sus planes de futuro para ampliar la familia y ha contado la bonita relación que mantiene su madre, Elsa Anka, con la pequeña.

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La alfombra roja de los Premios Iris 2026 reunió de nuevo a los mejores profesionales de la televisión, del cine y el arte y entre los invitados estuvo Lidia Torrent. La presentadora reapareció radiante en una cita muy especial para ella, ya que llevaba tiempo deseando regresar tras su ausencia el año pasado.
Cercana y sonriente, atendió a los medios durante el photocall y habló, sin esquivar nada, del susto que vivieron a comienzos de año con su hija Elsa. Por suerte, la pequeña está completamente recuperada. "Espero que no se convierta en algo habitual y ya está" confesó con alivio.

Pero no todo fue recordar momentos complicados ni malos tragos. También hubo espacio para hablar de futuro… y de bebés. Lidia reconoció que tanto ella como su pareja, el exfutbolista Jaime Astrain, sueñan con ampliar la familia. "Desear lo deseamos", aseguró, aunque admitió que están esperando el momento adecuado. Eso sí, hay alguien en casa que no lo tiene tan claro: su hija, que por ahora prefiere seguir siendo hija única. "Está muy a gusto en su papel", explicó entre risas.

Si hay un pilar fundamental en la vida de Lidia, esa es su madre, Elsa Anka. Madre e hija presumen de una relación cómplice y muy unida. Tanto, que la periodista reconoce que le parecería "muy chulo" que su pequeña siguiera los pasos familiares en televisión, un terreno que ella conoce bien y que no le resultaría desconocido. "Si elige otra cosa pues me sentiré un poco más virgen y no sabré como asesorarla", confesó seguidamente.
Y aunque la abuela y la nieta se adoran y se nota cuando están juntas porque tienen "una conexión especial", en casa lo tienen muy claro: querer mucho no es lo mismo que consentir todo. Lidia lo dijo sin filtros: "A la niña hay que educarla aunque se la tenga mucho amor" y "los límites se los ponemos". Porque también toca decir que no cuando hace falta. Con la naturalidad de cualquier madre que, más allá de lo que se ve desde fuera, sabe que lo importante de verdad ocurre puertas adentro.
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