SEGÚN UN ESTUDIO
¿Impuntualidad saludable? Esa amiga que siempre llega tarde podría vivir más años
Según un estudio de la Escuela de Medicina deHarvard, esa amiga que siempre llega tarde podría vivir más años que todas, mostrando que la impuntualidad también tiene beneficios.

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La impuntualidad siempre ha sido penada con malas caras, comentarios negativos y, en ocasiones, faltas graves ante compromisos serios. Todos conocemos a alguien que, aun señalando nuestro disgusto cada vez que llega tarde, incluso perdiendo un tren o un vuelo, parece incapaz de corregir su conducta.
Es de mala educación… ¿o podemos entenderlo?
Si buscas un ápice de empatía en esa persona, intentas analizar el porqué de ello y solo consigues pensar que se trata de mala organización, mala gestión del tiempo y, por supuesto, desinterés y escasa responsabilidad. Entendemos que quienes salen antes de casa y llegan a tiempo dominan su tiempo y se organizan con más éxito. Según esta regla, si eres quien llega diez minutos antes, eres previsor/a y tienes todo el control sobre cualquier imprevisto o inconveniente, además de generar mucha confianza en los demás que comparten tiempo contigo.

Lo que dice la Escuela de Medicina de Harvard
Ana María Alcaraz, enfermera que realiza divulgación sobre salud y belleza, sostiene en uno de sus posts de Instagram que, según un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard, las personas que llegan tarde por costumbre suelen ser más optimistas y felices. Añade que tienden a vivir con menos estrés y, de esa forma, reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y mentales.
"Su percepción del tiempo es diferente, lo que les da una actitud más relajada ante la vida", resume la especialista de forma breve y clara.
Entendemos que llegar a tiempo construye fidelidad con uno mismo y con quien se compromete contigo, pero muchas veces también supone construir una meta que nos genera ansiedad y estrés por conseguirla.
Creatividad y respeto por el tiempo
La impuntualidad suele ir de la mano con la calma y la contemplación del espacio, además de una percepción particular del tiempo; por ello, quienes la ejercen pueden tener una personalidad creativa.
Aunque ella misma aclara en la publicación que ser impuntual no te hace más inteligente, de hecho, sostiene que llegar a tiempo es una señal de compromiso y respeto que siempre juega a nuestro favor.

La clave está en el equilibrio
Quizá la clave no esté en llegar siempre antes ni en vivir permanentemente con retraso, sino en encontrar un punto medio: respetar el tiempo de los demás sin convertir la puntualidad en una fuente constante de estrés. Porque, al final, organizarse bien también debería significar llegar a tiempo… pero en calma.
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