VOZ DE EXPERTAS
Qué es un pre-sérum y por qué puede marcar la diferencia en tu rutina facial
Cada vez más expertas en dermocosmética recomiendan incorporar este paso previo al sérum para preparar la piel, mejorar la absorción de activos y potenciar los resultados de la rutina facial.

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Durante años la rutina de cuidado facial parecía que eran tres sencillos pasos: limpieza, sérum y crema hidratante. Sin embargo, el universo del skincare evoluciona constantemente y cada vez aparecen nuevos pasos que prometen mejorar los resultados.
Uno de los que más interés está generando últimamente es el pre-sérum, un producto pensado para preparar la piel antes de aplicar los tratamientos habituales. Aunque todavía no es tan conocido como otros cosméticos, varias expertas en dermocosmética coinciden en que puede marcar una gran diferencia en la eficacia de la rutina.

Qué es exactamente un pre-sérum
El pre-sérum es un producto que se aplica después de la limpieza y antes del sérum tradicional. Su función principal es acondicionar la piel para que absorba mejor los activos que se aplicarán después.
La cosmetóloga Raquel González explica que este tipo de cosmético "no sustituye a ningún paso de la rutina, sino que prepara la piel para que el resto de productos funcionen mejor".

En otras palabras, actúa como un potenciador de la rutina de skincare, ayudando a que los tratamientos posteriores sean más eficaces.
Por qué puede marcar la diferencia en la piel
Según las expertas, el principal motivo para incorporar un pre-sérum es que optimiza la absorción de los activos. Esto significa que ingredientes presentes en sérums o cremas pueden penetrar mejor y ofrecer resultados más visibles.
La cosmetóloga Raquel González señala que este paso puede "acelerar los resultados".

Por su parte, Mireia Fernández, directora dermocosmética, explica que cuando la piel está equilibrada, hidratada y con la barrera cutánea reforzada, responde mejor a cualquier cosmético que se aplique después.
Tiene beneficios propios
Aunque su función principal es potenciar la rutina, los pre-sérums no son productos neutros. Muchas fórmulas incluyen ingredientes activos que aportan beneficios específicos.
Tal y como apunta la directora dermocosmética Estefanía Nieto, estos cosméticos pueden tener propiedades antioxidantes, regeneradoras, iluminadoras o reafirmantes, por lo que ofrecen un doble efecto: actúan por sí solos y refuerzan el tratamiento posterior.

Cuándo conviene incorporarlo a la rutina
Las expertas coinciden en que el pre-sérum puede utilizarse a diario, tanto por la mañana como por la noche, siempre después de limpiar la piel.
También puede ser especialmente interesante en determinados momentos, como cuando la piel está deshidratada, después de una exposición prolongada al sol o tras tratamientos dermatológicos que sensibilizan la piel.
En estos casos, preparar correctamente la piel puede ayudar a que los tratamientos posteriores se integren bien en nuestro rostro.

El paso que podría mejorar toda tu rutina
En el mundo del skincare no siempre se trata de añadir más productos, sino de usarlos de forma más estratégica. El pre-sérum responde precisamente a esa idea: no reemplaza ningún cosmético, pero sí puede mejorar cómo actúan todos los demás.
Por eso, aunque todavía no sea un paso universal en todas las rutinas, cada vez más expertas lo consideran uno de los secretos mejor guardados del cuidado de la piel.
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