TENDENCIAS DE MAQUILLAJE
Adiós al clean girl: vuelve la estética party girl inspirada en los años 90 y 2000
La estética grunge y el maquillaje party girl regresan con fuerza a redes sociales y pasarelas con sombras oscuras, eyeliner imperfecto y acabados desenfadados.

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Después de años dominados por la estética clean girl, las pieles luminosas y el maquillaje casi invisible, las redes sociales están recuperando una tendencia completamente opuesta: el maquillaje grunge o party girl. Sombras oscuras, eyeliner corrido, acabado desenfadado y un efecto ligeramente vivido vuelven a protagonizar los tutoriales de maquillaje, campañas de moda y alfombras rojas.
Inspirado en la estética de los años 90 y principios de los 2000, este estilo recupera el glamour despreocupado de las noches largas, el rock alternativo y las modelos que parecían maquilladas después de salir de una fiesta. Lejos de buscar perfección, el nuevo grunge apuesta precisamente por lo imperfecto.
Del clean girl al maquillaje caótico
Durante las últimas temporadas, el maquillaje natural y minimalista dominó completamente las tendencias beauty. Bases ligeras, coloretes suaves, labios nude y acabados impecables se convirtieron en el estándar estético impulsado por la llamada clean girl aesthetic.
Sin embargo, muchas usuarias de redes sociales y referentes de moda han empezado a mostrar cierto cansancio hacia esa perfección tan pulida y controlada.
Ahí es donde reaparece el maquillaje grunge: una propuesta mucho más expresiva, oscura y aparentemente descuidada que rompe con la obsesión por parecer siempre fresca y perfecta.
Qué caracteriza al maquillaje party girl
El elemento más reconocible de esta tendencia son los ojos.
Sombras negras, marrones o gris oscuro aplicadas de forma difuminada, eyeliner imperfecto y máscara de pestañas intensa crean ese efecto ligeramente deshecho que recuerda a una noche de fiesta.

También triunfan los labios perfilados en tonos marrones o burdeos y las pieles menos trabajadas, donde incluso se dejan visibles pequeñas imperfecciones o brillos naturales. El objetivo no es conseguir un acabado perfecto, sino transmitir actitud y un punto rebelde.
Se podría describir cómo "verse guapa después de volver de una fiesta a las seis de la mañana".
La inspiración de los 90 y los 2000
Gran parte de esta estética bebe directamente del grunge de los años 90 y de la cultura indie de principios de los 2000. Figuras como Kate Moss, Courtney Love o las protagonistas del cine independiente de aquella época vuelven a convertirse en referencias beauty.

También se recupera el maquillaje típico de las after parties y editoriales de moda de los 2000: ojos ahumados intensos, piel satinada y un acabado deliberadamente imperfecto.
Incluso series actuales como Euphoria han contribuido al regreso de maquillajes mucho más dramáticos y experimentales.
El auge de la estética messy
Las redes sociales han sido clave en la vuelta de esta tendencia. Bajo hashtags como party girl makeup, indie sleaze o grunge makeup, millones de usuarios comparten tutoriales donde el maquillaje parece hecho deprisa, ligeramente corrido o desgastado.
La estética messy se ha convertido casi en una reacción cultural frente a los feeds excesivamente perfectos y calculados de los últimos años. Ahora se busca algo más espontáneo, menos limpio y con más personalidad.
Un maquillaje que prioriza la actitud
Más allá de la técnica, el éxito del maquillaje grunge tiene mucho que ver con la actitud que transmite. Frente al ideal pulido y delicado del clean girl, el estilo party girl apuesta por una imagen más libre, nocturna y desenfadada.
Lo ideal de la vuelta de este estilo está precisamente en no intentar que todo quede perfecto. Porque si algo define esta tendencia beauty es que cuanto menos impecable parezca el maquillaje, más auténtico resulta el efecto final.
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