Patricia tenía 16 años cuando fue víctima de violencia de género por parte de su pareja. "Yo no sabía que tenía mi WhatsApp hackeado y él me controlaba, yo ya estaba paranoica, cuando me agredió empezamos a discutir y me dejó un ojo morado. Me tiró al suelo y me dejó la mandíbula mal. Después tenía que tener relaciones sexuales con él porque si no volvía a lo mismo", recuerda esta joven que logró salir del maltrato.

A Patricia le costó mucho salir del círculo de violencia al que la sometía su pareja. "Antes de dejarlo lo único que tienes es miedo. Piensas que qué van a decir porque lo has denunciado. Cuando estés pasando esto aunque lo veas muy negro tienes que saber que siempre se puede salir", señalaba.

Orto de los testimonios es el de una mujer de mediana edad que fue apuñalada por su marido cuando iba acompañada por un guardia civil. "Si tu cara se llena de tristeza, eso no es amor", asegura.