Alrededor del 20% de los trabajadores LGTBI considera que no tiene las mismas oportunidades laborales que sus compañeros y el 60% decide ocultar su condición sexual. "Las personas homosexuales arrastramos mucha presión en el ámbito laboral", comenta Ízaro, una mujer homosexual.

Además, Ízaro comenta que, en el caso de las mujeres homosexuales, el techo de cristal es doblemente fuerte, ya que tienen que hacer frente a los obstáculos que se encuentran por ser mujer y por ser homosexual.

La presión a la que se someten algunos trabajadores LGTBI está llevando a varias empresas españolas a impulsar iniciativas que normalicen la diversidad. Esto no significa que sea obligatorio que todos visibilicen su identidad sexual. Consideran que debe ser un proceso que se haga libremente. "Házlo si quieres, si lo sientes y lo necesitas y si no, no", comenta Ízaro.

Es una decisión opcional que pueden tomar los trabajadores libremente. Además, cuentan con la ayuda de figuras como el responsable de diversidad, que apoya a los trabajadores y trata de mejorar el ambiente de trabajo, fomentar la inclusión y olvidar los prejuicios.