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Coronavirus

Javier, Gala, Eugenio... los nombres de las colas del hambre en la parroquia barcelonesa de Santa Ana en la crisis del coronavirus

Más de 300 personas sin hogar acuden a diario a la parroquia de Santa Ana en Barcelona en busca de una bolsa de alimentos.

Cuando el Gobierno decretó el estado de alarma frente al coronavirus, este cogió a más de 1.000 sin techo en las calles de Barcelona sin un lugar donde resguardarse de la pandemia. Unos acudieron a albergues, otros fueron a parar uno de los pabellones de la Fira de Barcelona gestionados por la Cruz Roja y con desayuno, comida y cena, y el restante siguieron por las calles de la ciudad condal.

La mayoría de comedores sociales han cerrado, pero aún les queda una opción: la céntrica parroquia de Santa Ana, situada en la calle de mismo nombre, una zona muy comercial que siempre estaba llena de turistas.

Numerosas personas necesitadas están haciendo cola cada día, respetando los dos metros de distancia, ante esta parroquia donde les sirven comidas. Santa Anna funciona como 'Hospital de Campaña' para personas sin hogar el resto del año y ahora reparten bolsas para los más necesitados que contiene un desayuno caliente, una comida y una cena.

Pero allí no solo acuden personas sin hogar. Javier nos cuenta que "hace un par de meses que vengo, estoy jubilado, pero hubo problema con seguridad social y no he cobrado", y añade que "vivo con una compañera en eso no sufro. Si hay algo en Barcelona es que no falta comida".

Por otro lado, José asegura que lleva durmiendo en la calle "desde hace cinco años" y explica que "esta situación es aún más dura por el coronavirus, aquí estamos luchando cada día. Casi la mayoría que viene aquí duerme en la calle".

También hay gente que viene por primera vez aquí como Gala, que cuidaba a niños, "pero como cerraron colegios me quedé sin trabajo".

Eugenio es otra de las personas que viene aquí a diario y cuenta que "hace tiempo que no tengo trabajo. Vengo porque lo necesito, trabajaba en limpieza, panadería, y me quedé sin nada". Añade agradecido que "son lotes muy completos. Hace años que está iglesia ayuda".

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