En el subsuelo del planeta se encuentra la mayor fuente de agua dulce potable, del orden de 100 veces más importante que los ríos y los lagos, según explica Juan José Durán, director de Investigación de Recursos Geológicos del Instituto Geológico y Minero.

Este agua "podría aprovecharse mejor", aunque en España sí que se emplea: se utilizan alrededor de unos 25.000 millones de metros cúbicos de agua subterránea. Este agua es empleada por una parte importante de grandes ciudades y de regadío. En cualquier caso, Durán lo tiene claro: "Se puede utilizar mejor y de manera más eficiente".

Por otro lado, a su juicio, la mejor estrategia que se puede tener con el agua subterránea es aprovechar el potencial de almacenamiento de los acuíferos para emplear el agua cuando hay sequía y esperar a que se recupere cuando la época es más húmeda.

Las aguas subterráneas se encuentran en todos los sitios y en España hay 700 masas de aguas subterráneas catalogadas con unos recursos renovables que permiten su explotación de manera racional.