El viento y el calor provocaron la autocombustión de gran parte del estiercol de esta granja avícola. Antonio, el propietario de la finca, tenía la intención de recogerlo todo pero no tuvo tiempo.

Los agentes rurales han abierto diligencias contra él porque quieren saber si existió negligencia por no tener la granja limpia. Antonio colabora con ellos desde el primer momento.