Con tan sólo 38 años, a Manuel le diagnosticaron Parkinson, necesitaba casi 30 minutos para abrochar una camisa pero una década después decidió que tenía que hacer algo por él y "por los otros 100.000 enfermos de Parkinson que hay en España".

Fue entonces cuando comenzó a construir una máquina capaz de elaborar fuerza de hasta 200 kilogramos, como la que puede llevar un camión.

La fundación española de investigación en Parkinson, junto a neurólogos y fisioterapetuas acreditan que mejoran la vida de estos enfermos. "Puede empezar a aportar un granito de arena a un grupo de enfermedades tan difíciles de identificar como son las enfermedades parkinsinianas o cualquier otra enfermedad degenerativa que hoy por hoy no tienen solución", dice Manuel.

Además esta máquina está revolucionando el mundo del fitness ya que se pueden realizar más de 200 ejercicios con este aparato que no pesa ni un kilo. Pero no sólo sirve para aficionados al deporte, equipos de la NBA, e incluso, la selección de fútbol rusa han comprado esta máquina.

"Sinceramente nosotros nos quedamos con el éxito de poder aportar a la humanidad una solución para un problema tan importante como el Parkinson", concluye Manuel.