ELA
Un hombre con ELA recupera el habla gracias a una interfaz instalada en su cerebro durante dos años
Por primera vez, un estudio científico evalúa el uso independiente y diario de una interfaz cerebro-computador durante casi dos años.

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Un hombre con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) ha conseguido comunicarse y manejar su ordenador de manera autónoma durante casi dos años. Lo ha logrado gracias a una interfaz cerebro-computadora intracortical (BCI).
Este avance, publicado en la revista Nature Medicine, plantea un escenario prometedor para quienes han perdido el habla y la capacidad de interactuar con dispositivos por una parálisis severa.
Un 92% de las frases cotidianas fueron correctas
El sistema, que funciona a través de electrodos implantados, ha permitido al usuario hablar mediante texto en pantalla que traduce y convierte las señales neuronales en texto y también, controlar el cursor de un ordenador al mismo tiempo.
Liderado por el investigador Nicholas Card, de California, esta investigación se llevó a cabo con un paciente con ELA avanzada y los resultados fueron asombrosos: en su casa, el paciente usó el dispositivo más de 3.800 horas y comunicó más de 183.000 oraciones, lo que corresponde a casi dos millones de palabras. Además, el 92% de las frases cotidianas fueron correctas y, en pruebas estructuradas, la precisión superó el 99% con un vocabulario de 125.000 palabras.
La clave del éxito no estuvo solo en los electrodos, sino en el software. Este sistema cuenta con herramientas inteligentes que se calibran solas en segundo plano, se combinan con el rastreo de la mirada y ofrecen un menú de inicio tan simplificado que los propios cuidadores familiares pudieron activarlo sin ayuda de expertos.
Un paciente con ELA
La pérdida del habla y de la capacidad para controlar dispositivos es una consecuencia común de afecciones como la esclerosis lateral amiotrófica y a menudo, reduce la independencia y la calidad de vida.
Normalmente, las tecnologías de asistencia existentes pueden ayudar, pero con frecuencia son lentas, poco fiables o requieren un apoyo continuo por parte de profesionales capacitados.
Retos por delante
Aunque el logro es histórico, el equipo advierte de que el estudio se ha hecho con un solo participante y que el desafío ahora será probar el implante en más personas.
Asimismo, los autores señalan que el sistema todavía requiere cierta capacitación para los cuidadores, por lo que el objetivo a corto plazo será mejorar su portabilidad y lograr que la precisión sea perfecta incluso en el flujo caótico de una conversación natural.
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