Castigo
Una mujer recibe 140 azotes por mantener relaciones fuera del matrimonio y beber alcohol
Se trata de uno de los castigos más duros que se han aplicado en los últimos 25 años en Aceh.

Publicidad
Uso obligatorio de hijab para ellas y no llevar pantalones por encima de la rodilla para ellos, prohibido mantener muestras de afecto entre hombres y mujeres en lugares públicos o prohibido consumir alcohol. Son algunas de las normas que rigen la vida en Aceh, una provincia al norte de Indonesia donde la ley islámica Sharía se aplica duramente.
Además, en la capital, Banda Aceh, las mujeres no pueden acudir a cafés o cines después de las 23:00 si no van acompañadas por un familiar varón. El consumo y la venta de alcohol, el juego y las apuestas están totalmente vetados. Incluso los comercios deben cerrar obligatoriamente durante la oración del viernes.
Quienes desobedecen estas normas se enfrentan a castigos que van más allá de las sanciones en el resto del país asiático. En lugar de multas o penas de cárcel, las faltas morales o religiosas pueden ser castigadas con azotes públicos. Las autoridades utilizan bastones de ratán y el número de golpes varía según la gravedad del delito: desde unos diez por vestir de manera inapropiada, hasta más de cien por adulterio o relaciones homosexuales.
El último caso ocurrió el jueves, cuando una mujer y su amante fueron castigados con 140 azotes cada uno por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, 100, y beber alcohol, 40. Según la Agence France-Presse, se trata de una de las penas más duras aplicadas en los últimos 25 años.
Durante el castigo, la mujer comenzó a llorar y terminó desmayándose. Fue trasladada en camilla por los funcionarios hasta una ambulancia. Su pareja también recibió el mismo número de golpes, dividido en cien por mantener relaciones antes del matrimonio y cuarenta por el consumo de bebidas alcohólicas.
Más castigados
Sin embargo, no estaban solos. En aquella plaza había más personas que habían sido castigadas por incumplir las normas de la Sharía. Ellos formaban parte de un grupo de seis personas que también iban a recibir los latigazos.
Entre los castigados también estaban un agente de la policía islámica y su compañera, acusados de estar demasiado cerca en un lugar privado. Recibieron 23 azotes cada uno. "Como prometimos, no hacemos excepciones, especialmente con nuestros propios miembros. Esto sin duda mancha nuestro nombre", declaró a AFP el responsable local, Rizal.
Más Noticias
-
Muere la influencer Baby Rider tras recibir dos disparos durante las protestas: el régimen iraní lo niega
-
Un hombre disfrazado de Batman contra el ICE: "Estoy exigiéndoles que actúen con algo de puto carácter"
-
Donald Trump sigue amenazando a Irán y el régimen contesta que "tiene el dedo en el gatillo"
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.
Publicidad








