En menos de una semana ha vuelto a hacerlo. A pesar de las críticas tras el 4 de julio, cuando Melania escogió un vestido blanco de Carolina Herrera, valorado en 3 mil euros y después de un chaparrón, se le transparentó el pecho. Lo ha vuelto hacer.

En esta ocasión, Melania volvia a la Casa Blanca después de un fin de semana en Nueva Jersey junto con el Presidente. Melania aparecido bajando del helicóptero oficial vistiendo otro vestido blanco y, de nuevo, sin sujetador.

Anteriormente había usado una gabardina de Zara con el mensaje: "La verdad es que no me importa, ¿y a ti?" durante su visita a un centro de detención de niños migrantes en Texas. Al principio negaron que quisiera enviar un mensaje, pero en una entrevista en una cadena estadounidense, Melania admitió que se la puso con una intención: “Obviamente, no llevaba la chaqueta por los niños. Llevé la chaqueta para subir y bajar del avión. Y era para toda esa gente de los medios de izquierdas que me critican. Les quería mostrar que no me importa”.