Una cosa que no te dicen sobre el cáncer infantil es que afecta a toda la familia", así comienza la publicación de Facebook de Kaitlin Burge, en Estados Unidos, sobre la enfermedad de su hijo de cuatro años, Beckett. El post está adjuntada una foto de su hijo Beckett junto a su hermana Aubrey en el baño.

"Siempre se escucha acerca de las luchas financieras y médicas en estos casos, pero ¿con qué frecuencia se escucha acerca de las luchas a las que se enfrenta la familia con otros niños? Mis dos hijos han pasado de jugar juntos en la escuela a sentarse juntos en una fría habitación de un hospital", así cuenta Kaitlin la situación de Beckett, que con dos años fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda.

"Mi hija vio a su hermano ir en ambulancia a la UCI. Vio como una docena de doctores poner una máscara sobre su cara, todo mientras él yacía allí, indefenso".

"Los niños necesitan apoyo y unión y no deben mantenerse a distancia de la persona que está enferma. Lo más importante es demostrar que se les cuida independientemente de la situación. Ella pasó mucho tiempo a su lado en el baño, mientras él vomitaba. Se quedó con él. Lo apoyó y cuidó de él, independientemente de la situación", concluye la publicación.