Más de 4.000 localidades de España no tienen ninguna entidad bancaria. El cierre de oficinas y la reducción de cajeros automáticos llevada a cabo en los últimos años ha afectado sobre todo a aquellos pueblos que sólo tenían una sucursal y ahora no tienen ninguna.

¿Cómo se cobra la pensión?, ¿cómo se pagan los recibos?, ¿cómo se saca dinero en efectivo si no hay ni cajero ni oficina bancaria? En su lugar se han habilitado 'ofibuses', oficinas móviles o agentes financieros que, sin establecimiento permanente, atienden a los clientes periódicamente en aquellos puntos donde ya no existen oficinas. En otras ocasiones Correos y alguna entidad bancaria han firmado un acuerdo para poner a disposición de los clientes del banco su red de 2.400 oficinas postales para ingresos, retirada de dinero o solicitar el envío de efectivo a domicilio.

Las oficinas bancarias se redujeron un 39% entre 2008 y 2017, hasta las 27.706 sucursales, en niveles de 1981. Estos cierres de oficinas vinieron acompañados de la desaparición de muchos cajeros automáticos, si bien, y compensando parcialmente este descenso, también se han instalado nuevos cajeros en puntos de gran afluencia de personas, como centros comerciales, aeropuertos o estaciones de tren. El resultado neto es que en ese periodo el número de cajeros automáticos en España disminuyó un 17,6%, hasta los 50.839 en 2017.