En una época en la que la tecnología es la protagonista de nuestras vidas, cambiar de móvil es un gesto que se repite muy a menudo en los hogares españoles.

Con ilusión abrimos nuestros nuevos 'smartphones' y guardamos en un cajón los antiguos porque el hecho de deshacernos de un dispositivo donde hemos guardado tantos datos y recuerdos nos puede costar.

Sin embargo, desde la Fundación Ecolec animan a los usuarios a reciclar sus teléfonos móviles que se guardan en el cajón porque "no se están recuperando", asegura el director de Relaciones Institucionales de Ecolec, Rafael Serrano.

También desde el Ministerio Para la Transición Ecológica subrayan la importancia de reciclar los aparatos electrónicos dado que están fabricados, por norma general, con materiales muy diversos y de diferente naturaleza que "confieren un valor elevado a estos residuos ya que la extracción de este tipo de materiales es costosa y escasa" y por ello, este sector de residuos "está siendo considerado como una forma de minería urbana".

Desde el Ministerio explican que estos materiales suponen "un recurso que no debe ni puede perderse, y que tienen que recuperarse en la última etapa de la vida, cuando se transforme en residuo a través del reciclado o su valorización de manera que son recursos puedan ser conservados para futuras generaciones".

Según Ecolec, por cada millón de teléfonos móviles reciclados se pueden recuperar 16 toneladas de cobre, 350 kilos de plata, 34 kilos de oro y 15 kilos de paladio. Según la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos, la basura electrónica puede ser, literalmente, oro.