Este viernes se va a celebrar la primera corrida de toros tras dos años de sequía en Mallorca. Sin embargo, a lo largo de la tarde se han producido manifestaciones de los antitaurinos en los alrededores de la plaza. La policía ha evitado algún posible altercado entre los antitaurinos y los que han acudido a ver la corrida. Apenas 30 metros separaban a quienes protestaban de los que llevaban esperando el regreso de las corridas a Mallorca.

Los taurinos reiteran que tienen derecho a este espectáculo y "a quien no le guste que no vaya". En cambio, quienes se oponen, no ven bien "hacer morir a un animal y disfrutarlo".

La polémica empezó en 2017 cuando el Parlament prohibió herir o matar a los animales y los toreros solo podían utilizar muleta y capote. El Constitucional anuló esos artículos porque desvirtuaban la tradicional corrida de toros.