Se trata de una muestra sin precedentes en nuestro país que incluirá 339 obras procedentes de colecciones de todo el mundo, con pinturas, dibujos, grabados, esculturas, periódicos, carteles, fotografías y objetos de época.

En 1880, el barrio de Montmartre era un lugar marginal, empobrecido y apartado de París.

"¿Cual era el espíritu? La modernidad, la rebeldía, eran artistas emergentes fuera del circuito y todo valía, lo único que había que ser, era moderno" dice María González de Castejón, coordinadora de la exposición “Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre”

La exposición ilustra la riqueza del intercambio que se produjo entre más de una veintena de artistas de mentalidad similar a lo largo de la breve vida de Lautrec y poco después. "Trataban temas marginales, el teatro libre que se crea en ese momento, incluso los artistas de circo" asegura González de Castejón.

También muestra el importantísimo papel que tuvieron en la trayectoria de Toulouse-Lautrec y de sus coetáneos las producciones artísticas efímeras -grabados, carteles, e ilustraciones de libros y prensa- que ofrecieron a los artistas un medio para ampliar su público y ganarse la vida fuera del restrictivo sistema académico.