Los invitados a la boda de Meghan Markle y el príncipe Harry deben atenerse a un estricto protocolo que el experto en etiqueta real William Hanson ha revelado.

En cuanto a las reverencias con miembros de la familia real, los hombres deben hacer una inclinación de cuello y las mujeres una reverencia. Según Hanson: "No es una genuflexión hasta el suelo, porque luego igual no podrías levantarte, es una inclinación de la cabeza, las manos tras los costados, un pie detrás del otro. Dobla las rodillas, manteniendo la espalda recta".

Hay una manera fácil de identificar el rango de un miembro de la familia real: "Puedes adivinarlo cuando llegan a los compromisos", dijo Hanson. "Cuanto menos importante eres, antes llegas", declara el experto.

En cuanto a las presentaciones, Hanson remarca que, por ejemplo, no hay que comportarse como lo hizo Ed Sheeran al saludar recientemente a un miembro de la familia real, al colocar su mano izquierda en el brazo del príncipe Carlos cuando se estrecharon la mano: “Rompió el protocolo. No uses la izquierda, debe quedarse a un lado”.

En cuanto al vestido de la novia, al casarse Meghan en segundas nupcias, lo correcto sería que, aunque llevara un vestido tradicional, fuera algo menos formal. Por su lado, Harry debería optar entre estas dos opciones: chaqué o uniforme militar de gala, como hizo su hermano Guillermo en su boda con Kate Middleton.

Por otro lado, la indumentaria de los invitados es que deben de llevar sombrero, algo que no hicieron muchos en la boda de Kate y Guillermo. Así señala que en esta boda, por ejemplo, Samantha Cameron, la esposa del entonces primer ministro David Cameron, no llevó sombrero y se adornó el pelo con unas joyas, lo que fue un error: “Como esposa de un primer ministro e hija de un barón, debería de estar más informada”. Del mismo modo, David Beckham también se saltó las reglas de etiqueta, con el cuello de camisa equivocado y una medalla condecorativa: “Llevaba una medalla. En primer lugar, la llevaba en costado equivocado y, en segundo, la invitación no decía ‘con condecoraciones’. No tenía que haberla llevado”.

Por último, a si los novios pueden cogerse de la mano, es cierto que ellos siempre se han mostrado naturales al respecto y no han tenido en cuenta el protocolo en este sentido, “pero es algo totalmente inusual en la familia real”. Es más, añade: “No es algo muy británico, es una forma de emoción, y los británicos normalmente sólo muestran emociones a los perros y a los caballos”.