¿Quién no conoce al clan Kardashian-Jenner? Aunque ahora parezca que este gran imperio se ha creado solo, no es así. Kris Jenner ha confesado que el camino no fue nada fácil, tanto ella como Caitlyn Jenner tuvieron que trabajar muy duro para conseguir la fortuna que tienen hoy en día.

Ha sido en una entrevista con Lena Dunham cuando se ha abierto y ha contado cómo sucedió todo hace 20 años: "Me casé con Robert Kardashian cuando tenía 22 años. Todo el mundo que me rodeó durante dos décadas estaba en la cima de los negocios de entretenimiento: el jefe de cada estudio, lo mejores abogados del mundo, las personas más increíbles que estaban dirigiendo la industria. Vi a mi esposo ser el abogado más grande que jamás había visto. Yo estaba muy orgullosa de él creando su propio camino".

Pero la matriarca de la familia no se animó a empezar a crear su propio negocio hasta que no conoció a su segundo marido, Caitlyn Jenner: "Me casé con Bruce y me convertí en su manager al instante porque él no había visto su increíble potencial y no estaba haciendo nada al respecto. Pensé que era un orador público increíble", dijo Kris.

Al ver el enorme potencial del exatleta olímpico empezó a preguntarse cómo podría sacar provecho de tantas medallas olímpicas: "Le dije a mi asistente: Escucha, tenemos al mejor chico aquí, él realmente conoce su oficio, es muy bueno en lo que hace, pero no tiene a nadie haciendo nada por él. Tiene mucho potencial y solo cuenta con 200 dólares en el banco, ¿qué vamos a hacer? Porque los niños tiene que comer".

En esos momentos se le ocurrió la idea de ir recopilando los recortes de prensa que hablaban de Caitlyn: "Creo que gasté hasta mi último centavo, no estoy bromeando, haciendo esas brillantes carpetas de prensa. Reunimos 7.000 kits de prensa, y lo enviamos por correo a cada oficina de oradores en los Estados Unidos. Luego nos sentamos y esperamos a que sonara el teléfono", continuaba contando.

Pese a saber en esos momentos que su pareja estaba en la ruina, Kris ha confesado que se enamoró perdidamente de él: "Me enamoré de él, 150 por ciento. Me di cuenta después de casarnos que teníamos una cantidad limitada de dinero y le dije que íbamos a comprar una casa y a trabajar muy duro para salir adelante".

Sin duda, todo este esfuerzo ha tenido su recompensa…