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PRIMER DÍA EN BECERREÁ TRAS SALIRDEL HOSPITAL

Teresa Romero, tras su primera noche en Becerreá, está animada y con ganas pasear

Teresa Romero ha pasado su primera noche fuera del Carlos III y ha elegido su pueblo, Becerreá, y la compañía de su madre y su marido, para pasar unos días de relax antes de volver a la capital. Ha asegurado que en esta primera noche se ha despertado mucho, y que cuando estaba en aislamiento "soñaba con los manantiales de aquí". Asimismo, ha reconocido que no se esperaba tal expectación y que ha acudido a Lugo para descansar.

Teresa Romero, quien recibió el alta este miércoles y acudió acompañada de su marido a Becerreá, en Lugo, para reunirse con su madre, ha dicho que la salida del hospital ha sido "normal" y el reencuentro con su familia "emotivo".

Romero, cuando salía de su casa ha sido captada por los periodistas que allí esperaban para preguntarla cómo había pasado la noche, a lo que ha respondido que "me he despertado mucho" pero tenía muchas ganas de ver a su madre, quien "me decía que no llorara".

Sobre el anuncio que se hizo de que el Ayuntamiento de Becerreá iba a hacerla hija predilecta, ha asegurado que no sabe nada, pero que si se hace oficial claro que lo aceptará.

Ha recordado que, cuando estaba en el hospital, "tenía el pulmóln muy encharcado y no me dejaban beber agua, soñaba con los manantiales de aquí".

Teresa Romero ha pasado 30 días ingresada en el Hospital Carlos III, 25 de ellos en aislamiento, y este jueves ha avanzado que "estará unos días por aquí", y cuando llegue a Madrid ya se tratarán los temas legales, pero, como su marido ha insisitido en más de una ocasión, "ha venido aquí para descansar".

Asimismo, ha reconocido que "no me esperaba esta expectación, no lo llevo bien, soy una persona normal y corriente", y ha recordado la habitación de aislamiento en la que estuvo, y que salir de ella era de lo que más ganas tenía.

Tras ello, ha apuntado que lo que más le apetece es dar una vuelta por su pueblo, y que fue el pensamiento de sus compañeros lo que le sacaron adelante, mientras que lo peor era no poder respirar.

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