Tras la desaparición de Yéremy Vargas, cientos de llamadas llegan a la central operativa de servicios de la Guardia Civil (COS).Tan solo siete días después de la desaparición del niño canario, hay una llamada que es analizada porque, tras el teléfono, un hombre confiesa tener a Yéremy y exigir dinero para su rescate.