INTERPRETA A GRÉGORY ELLIOTT DUPRÉE
Jeremy O. Harris, de Emily en París, muy agradecido por su paso por la cárcel de Japón: "Los blancos ricos pagarían por esto"
Jeremy O. Harris, actor de Emily en París, relata cómo su detención y paso por prisión en Japón terminó convirtiéndose en una experiencia transformadora para él.

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Jeremy O. Harris, conocido por su trabajo como dramaturgo y por su aparición en Emily in Paris, vivió el año pasado uno de los episodios más duros de su vida cuando fue arrestado en Japón y pasó 23 días en prisión sin poder hablar con un abogado.
El propio Harris ha contado ahora lo ocurrido en una conversación con Whoopi Goldberg, donde explica que está convirtiendo esa experiencia en un libro. "Estoy trabajando en un libro sobre lo que me pasó cuando estuve en Japón. No sé si lo saben, pero me arrestaron. Encontraron algo en mi bolso y no pude hablar con un abogado durante 23 días. Simplemente te meten en una celda y te investigan sin abogado. Tuve que hablar con ellos a través de un traductor. Es una locura. Estoy escribiendo un libro sobre esa experiencia titulado Customs", relata el actor.
Harris fue detenido en noviembre en el aeropuerto de Naha, en la isla de Okinawa, después de que un agente de aduanas encontrara en su bolso 0,78 gramos de una sustancia que contenía MDMA. Finalmente, fue liberado sin cargos el 8 de diciembre y decidió quedarse en Japón para seguir trabajando en el proyecto que lo había llevado hasta allí.
Lejos de describirlo solo como un trauma, el actor ha sorprendido al explicar que terminó viéndolo como algo positivo. "Creo que fue una experiencia por la que pagarían los blancos ricos, porque perdí 4,5 kilos, leí 23 libros, dejé el teléfono y me desintoxiqué de mi adicción a internet. Fue increíble", asegura en la revista https://www.interviewmagazine.com/culture/whoopi-goldberg-has-unfinished-business|||Interview.
También ha relatado cómo se defendió desde el primer momento: "Lo primero que dije fue: 'Estas no son mis drogas. Esto es un accidente de una boda. Háganme una prueba de drogas'. Me hicieron la prueba y di negativo. Y como mi historia no cambió en 23 días, no pudieron retenerme". Sin embargo, añade que hubieron consecuencias: "Así que, para castigarme, publicaron un comunicado de prensa. Salió en The New York Times. Es todo un asunto".

El impacto personal fue grande, también para su familia. "Mi madre estaba muy asustada", reconoce. Pero él intentó sacar algo bueno de la situación: "Simplemente hacía ejercicio todos los días, leía y hacía lo que debería haber hecho durante la COVID, que era descubrir una nueva forma de vivir con mi cuerpo".
De igual modo, ha concluido con una reflexión personal sobre su edad y su salud: "Ahora tengo 36 años. No puedo comer ni beber lo que quiera todas las noches y mantenerme delgado. Y de repente pensé: 'Espera, ¿aún puedo conseguir un six-pack? ¿Solo tengo que estirar cada mañana? ¡Genial!'".
Con estas declaraciones, el propio Jeremy O. Harris deja claro que, pese al miedo y la dureza de la experiencia, aquel episodio marcó un antes y un después en su vida: una pausa forzada que le obligó a replantearse su relación con su cuerpo, con el trabajo y con la hiperconectividad, y que ahora quiere transformar en un relato personal con el que dar sentido a lo vivido y, quizá, ayudar a otros a reflexionar sobre cómo incluso las situaciones más extremas pueden acabar convirtiéndose en un punto de inflexión.
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