DÍA MUNDIAL

"No son cambios de humor": lo que de verdad hay detrás del trastorno bipolar

En el Día Mundial del Trastorno Bipolar (30 de marzo), expertos alertan del retraso en el diagnóstico y recuerdan que no son simples cambios de humor o cuestión de carácter.

Hombre pensativo

Hombre pensativoPexels

Publicidad

A menudo se utiliza de forma coloquial para describir a alguien con cambios de humor, pero la realidad es muy distinta. El trastorno bipolar es una enfermedad mental compleja que afecta a millones de personas en todo el mundo y que, en muchos casos, tarda años en diagnosticarse correctamente.

Con motivo del Día Mundial del Trastorno Bipolar, los especialistas insisten en la importancia de entender qué es realmente esta patología y desmontar algunos de los mitos más extendidos.

Mujer pensativa
Mujer pensativa | Freepik

No son cambios de humor: son episodios clínicos

Uno de los errores más comunes es pensar que el trastorno bipolar implica cambios emocionales constantes a lo largo del día. Pero, según explica el doctor Ignacio Basurte, psiquiatra y director médico de Clínica López Ibor, se trata de episodios bien definidos de depresión y de manía o hipomanía que pueden durar semanas o incluso meses si no se tratan.

Durante las fases depresivas predominan la tristeza intensa, la falta de energía o el desinterés por la vida cotidiana. En las fases maníacas, en cambio, aparecen euforia, impulsividad, aumento de energía o una menor necesidad de dormir.

Mujer mirándose al espejo
Mujer mirándose al espejo | Pexels

Por qué se tarda tanto en diagnosticar

El diagnóstico del trastorno bipolar no siempre es sencillo. De hecho, puede retrasarse entre cinco y diez años, afirma el doctor.

Una de las principales razones es que la mayoría de los pacientes, entre el 60 y el 70%, comienzan con episodios depresivos, lo que puede llevar a un diagnóstico inicial de depresión sin detectar todavía el componente bipolar.

Además, las fases de hipomanía, que son más leves, pueden pasar desapercibidas o incluso interpretarse como etapas de bienestar.

Mujer pensativa
Mujer pensativa | Pexels

Una enfermedad que empieza en la juventud

El trastorno bipolar suele aparecer antes de los 30 años, muchas veces incluso antes de los 25. En personas jóvenes, además, los síntomas no siempre son los más conocidos. En lugar de euforia, pueden manifestarse como irritabilidad, impulsividad o cambios de comportamiento.

Esto contribuye a que el diagnóstico sea más complejo y, en consecuencia, a que se retrase el inicio del tratamiento.

Mujer pensativa
Mujer pensativa | Pexels

El papel del alcohol y otras sustancias

El consumo de alcohol, cannabis u otras drogas puede empeorar significativamente la evolución del trastorno bipolar. En personas con predisposición biológica, estas sustancias pueden desencadenar episodios, aumentar las recaídas y dificultar la eficacia del tratamiento.

Los datos indican que entre el 40 y el 60% de los pacientes con trastorno bipolar presentan a lo largo de su vida algún trastorno por consumo de sustancias, por tanto, no es casualidad que una gran parte de los pacientes presente también problemas de consumo, lo que se conoce como patología dual.

Mujer pensativa
Mujer pensativa | Pexels

Un riesgo real si no se trata

El impacto del trastorno bipolar va más allá de los síntomas emocionales. Sin tratamiento, existe un riesgo elevado de complicaciones graves, incluyendo intentos de suicidio. Por eso, la detección precoz y el seguimiento médico son fundamentales.

Identificar la enfermedad a tiempo puede cambiar radicalmente su evolución y mejorar la calidad de vida del paciente, explica el doctor Basurte.

Mujer triste
Mujer triste | Pexels

Con tratamiento, el pronóstico cambia

A pesar de todo, el mensaje de los expertos es claro: el diagnóstico no define el futuro. Actualmente existen tratamientos eficaces que combinan medicación, seguimiento clínico y apoyo psicológico. Gracias a ello, más del 70% de los pacientes puede mantener periodos prolongados de estabilidad y llevar una vida funcional.

El trastorno bipolar sigue rodeado de desconocimiento y estigmas. Por eso, fechas como esta buscan poner el foco en la información y la concienciación. Entender que no se trata de "cambios de humor" sino de una enfermedad real es el primer paso para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la calidad de vida de quienes la padecen.

Porque informarse también es cuidar la salud mental propia y la de los demás.

Novamas» Vida

Publicidad