DÍA MUNDIAL DE LAS ENFERMEDADES RARAS

Detectar enfermedades raras en la infancia: estas son las señales de alerta

Muchas de las enfermedades raras suelen aparecer en los primeros años de vida y, sin embargo, su detección sigue siendo un desafío a causa de la diversidad de síntomas y su baja frecuencia, dos variables que dificultan el diagnóstico. En su Día Mundial, analizamos las señales clave y la importancia de identificarlas pronto.

Bebé con su madre

Bebé con su madreFreepik

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Cuando un niño no sigue el ritmo esperado, algo dentro de los padres se enciende. A veces es una intuición difícil de explicar; otras, una pequeña señal que parece no encajar. En la mayoría de los casos, no será nada grave. Pero en un pequeño porcentaje, detrás de síntomas persistentes o inexplicables puede esconderse una enfermedad rara.

Con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Raras, queremos hablar de algo fundamental: la importancia de reconocer las señales de alerta en la infancia y entender por qué el diagnóstico de estas patologías suele ser un camino largo y complejo.

Madre preocupada con su bebé en brazos
Madre preocupada con su bebé en brazos | Freepik

¿Qué son las enfermedades raras?

Se consideran enfermedades raras aquellas que afectan a menos de 5 personas por cada 10.000 habitantes. Aunque cada una es poco frecuente, en conjunto existen más de 7.000 enfermedades raras diferentes, y dos de cada tres de ellas surgen antes de los 2 años.

La mayoría tienen origen genético, pero también pueden ser metabólicas, neurológicas, inmunológicas o afectar a múltiples órganos. Su gran diversidad y su baja frecuencia hace que reconocerlas no siempre sea sencillo para los médicos.

El reto del diagnóstico: una carrera de fondo

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las familias es el retraso diagnóstico. Muchas enfermedades raras comparten síntomas con patologías mucho más comunes. Esto puede llevar a:

  • Consultas repetidas sin una respuesta clara
  • Diagnósticos erróneos
  • Minimización de síntomas persistentes
  • Sensación de frustración o de no ser escuchados
Bebé en la consulta del médico
Bebé en la consulta del médico | Freepik

No es falta de interés ni de profesionalidad. Es una cuestión de probabilidad: lo frecuente es frecuente, y lo raro es, precisamente, raro. Además, muchas de estas enfermedades no cuentan con pruebas específicas sencillas o requieren estudios genéticos complejos que no siempre se solicitan de inicio.

Por eso es tan importante escuchar a las familias, observar la evolución y mantener una visión global del niño.

Señales de alerta en la infancia

No existe una lista cerrada, pero sí hay señales que deben hacernos pensar que algo merece una valoración más profunda, especialmente si se combinan varias o si los síntomas persisten en el tiempo:

1. Retraso en el desarrollo

  • No sostiene la cabeza, no se sienta o no camina en los plazos habituales.
  • Pérdida de habilidades ya adquiridas (por ejemplo, deja de decir palabras que ya decía).
  • Dificultades importantes en el lenguaje o la interacción social.

2. Problemas neurológicos

  • Convulsiones difíciles de controlar.
  • Hipotonía marcada (niño excesivamente blando).
  • Movimientos anormales o regresión neurológica.

3. Infecciones frecuentes o graves

  • Infecciones recurrentes que requieren hospitalización.
  • Necesidad repetida de antibióticos intravenosos.

4. Problemas de crecimiento

  • Falta de ganancia de peso o talla sin causa aparente.
  • Pérdida de peso mantenida.
  • Rasgos físicos particulares asociados a otros síntomas.

5. Síntomas multisistémicos

  • Cuando varios órganos están implicados sin una explicación clara:
  • Problemas digestivos persistentes.
  • Alteraciones cardíacas junto a dificultades motoras.
  • Afectación cutánea acompañada de síntomas neurológicos.

6. Dolor o fatiga inexplicables

Dolores recurrentes que no encajan con procesos habituales, cansancio extremo desproporcionado o limitación importante para actividades cotidianas.

La prueba del talón: un gran avance en la detección precoz

Afortunadamente, no todo depende de la sospecha clínica. En los primeros días de vida, todos los recién nacidos se someten al cribado metabólico neonatal, conocido como prueba del talón.

Pies de bebé
Pies de bebé | Freepik

Este sencillo análisis permite detectar de forma precoz determinadas enfermedades metabólicas, endocrinas y genéticas antes de que aparezcan síntomas. Patologías como el hipotiroidismo congénito o la fenilcetonuria, entre otras, pueden tratarse desde el inicio y evitar así secuelas graves.

Aunque el cribado no incluye todas las enfermedades raras, sí representa uno de los mayores logros en prevención pediátrica. Gracias a él, muchos niños reciben tratamiento incluso antes de que su familia sospeche que algo no va bien.

Diagnóstico precoz: por qué es tan importante

En muchas enfermedades raras no existe cura, pero sí tratamientos que pueden frenar la progresión, mejorar la calidad de vida o evitar complicaciones graves. En otras, el diagnóstico permite acceder a terapias específicas, apoyo educativo adaptado o asesoramiento genético para la familia.

Un diagnóstico también aporta algo que no siempre se menciona: alivio emocional. Poner nombre a lo que ocurre ayuda a entender, planificar y dejar atrás la incertidumbre.

Hablar de enfermedades raras no es generar alarma, sino conciencia. La inmensa mayoría de los niños con pequeños retrasos o síntomas aislados no padecen una enfermedad rara. Pero cuando las señales persisten, se combinan o no evolucionan como deberían, merece la pena profundizar. Escuchar, observar y acompañar son las tres claves.

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