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El estilo de los Goya ha evolucionado con los años: de los looks sobrios a los vestidos creativos
La alfombra roja evoluciona junto al cine español, reflejando cambios sociales, tendencias globales y el auge del diseño nacional. De la sobriedad inicial al riesgo creativo actual, la moda se convierte en protagonista imprescindible de cada edición, año tras año.

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En tres días son los Premios Goya 2026, un acontecimiento muy importante para el cine español, ya que su principal objetivo es premiar a los mejores profesionales de cada una de las diferentes categorías del cine español.
Este maravilloso acontecimiento se celebra desde 1987, así pues, el año que viene se celebrará la 40 edición de los premios. Además del busto de bronce de Francisco Goya que reciben los ganadores, hay un momento muy especial de este evento.
Sí, estamos hablando de la alfombra roja, un momento imprescindible para lucir el mejor outfit del año, diseños increíbles creados para la ocasión. Una vestimenta que, a lo largo de los años, ha evolucionado muchísimo.
En este artículo hacemos un repaso de los looks de los Goya centrándonos en aquellos aspectos que han ido cambiando con el paso de las décadas. Porque, desde Novamás, queremos que estés al día de los looks de uno de los mayores escaparates de la moda en España.

Los inicios
Desde la primera edición hasta finales de los años 90 predominó la sobriedad. Y es que se trataba de un evento demasiado novedoso como para que la moda tuviera un peso tan importante como el de ahora.

Claramente había una gran falta de asesores de imagen, ya que los invitados solían vestir con trajes sencillos e incluso con ropa de calle. Eso sí, en aquella época la importancia de la imagen no era tan relevante.

Aunque durante muchos años en los Goya sólo se reconocía el trabajo del cine, a finales de los 90 la cosa empezó a cambiar. Y es que diferentes celebridades como Penélope Cruz empezaron a tener en cuenta los modelitos que lucían, posicionando el estilismo y la moda en el podio.

Los años 2000
En la siguiente década los premios se popularizaron mucho más, y es que, con vista del éxito de los años anteriores, cada vez se trataba de un evento más profesional y con más invitados de la profesión del cine.
Para entonces, ya apareció la figura del estilista, decidiendo y diseñando los looks de las grandes estrellas de las pantallas. Lo vimos, por ejemplo, con la actriz sevillana Paz Vega, quien se llevó el galardón a mejor actriz revelación por el filme Lucía y el sexo. La joven lució un vestido deconstruido con transparencias de Tom Ford para Yves Saint Laurent.

De esta misma década, también destacó el look de Elsa Pataky en 2008, quién defendió un vestido de Versace con una espalda con abertura y mucha pedrería. Además, la pieza de alta costura contaba con detalles muy románticos, como las mangas acampanadas y los fruncidos por la parte de atrás.

Así pues, sin ningún tipo de duda, los años 2000 fueron clave en la transición de convertir las vestimentas en un elemento importante y esencial de los premios. También, fueron años importantes porque los looks elevaron el nivel hacia estándares internacionales, como los Óscars.

La década de 2010
Concebida la importancia de los looks en los Goya, los años de la década del 2010 fueron muy valiosos en cuanto a diseño español. Y es que muchas de las actrices e invitadas a la alfombra roja, lucieron piezas de diseñadores nacionales.
En la edición de 2010, Belén Rueda lució un vestido color cobre, con detalles de pedrería y un cuello estilo halter de Carolina Herrera. El bolso de mano a conjunto también lo llevó de la misma marca.

Inma Cuesta, en 2012, llevó una pieza del diseñador madrileño Juanjo Oliva. El vestido de color negro contaba con una pequeña cola y un escote en pico pronunciado, cubierto con un tul con bordados que también daba forma a unas hombreras exageradas y llenas de personalidad.

En 2016, Úrsula Corberó llevó un vestido de Teresa Helbig confeccionado en terciopelo de uno de los colores de moda del momento: el burdeos. De manga y falda larga, la pieza contaba con un corte lateral donde se apreciaba la pierna, además de una espalda al descubierto.

El último vestido a destacar, es el que llevó Juana Acosta en 2018, firmado por Pedro del Hierro. Confeccionado en tul, el vestido destacaba por su color azul oscuro y los puntitos opacos que jugaban con la transparencia del material. Además de una bonita cola, la pieza contaba con un cuello en palabra de honor, un escote de princesa perfecto para la ocasión.

Los últimos años
En los últimos años, desde el 2020 hasta el 2025, se ha podido apreciar, en la moda de los Goya, un mayor riesgo en los atuendos. Ya no hay nadie que se reprima a sus ideas, siendo la libertad expresiva la protagonista de las galas.

Y es que, muchos invitados, además de lucir piezas exclusivas y muy creativas, han aprovechado el evento para mandar mensajes sociales a través de la costura, como Eduardo Casanova, quien en 2022 rompió, junto a otros actores, con el binomio tradicional del esmoquin negro.

Otra característica que ha ganado mucho peso en estas últimas ediciones son los vestidos de estilo vintage e incluso de archivo. Un claro ejemplo es el vestido de Chanel que llevó Penélope Cruz en 2024: un magnífico bordado que incluía estampado de rosas y fresas con una sobrefalda de tul en la parte inferior de la pieza.

Así pues, la evolución de la moda ha cambiado mucho con el paso de los años, y así lo hemos podido ver con todas las ediciones de los Premios Goya. En cada década se estilaban cosas distintas, y la importancia de los looks ha ido ganando peso con el tiempo. ¿Cuál será el siguiente movimiento estilístico que veremos reflejado en las alfombras rojas?
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