ICÓNICA
100 años de Marilyn Monroe: las claves de su estilo icónico y el regreso de sus prendas favoritas
Con motivo de los 100 años de Marilyn Monroe, repasamos el estilo icónico de un mito que sigue marcando tendencia: del regreso de los pantalones capri a la historia de su famoso vestido blanco.

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Kim Kardashian en la MET Gala, Madonna en su icónico videoclip de Material Girl o Ana de Armas para promocionar Blonde. El legado estilístico de Marilyn Monroe sigue completamente presente en el año de su centenario. Incluso firmas como Guess acaban de lanzar una colección cápsula inspirada en su armario.

Su sensualidad se acentuaba con ropa ajustada, escotes pronunciados y siempre una silueta con la cintura de avispa bien marcada. A Marilyn también se la recuerda con minifaldas, cuellos halter e incluso luciendo una de las prendas que han vuelto a convertirse en absoluta tendencia este año: los pantalones capri.

Los looks más icónicos de Marilyn Monroe
Sin lugar a dudas, la Marilyn del imaginario colectivo luce un vestido blanco cuya falda plisada vuela por el viento de una rejilla de metro. Una escena icónica de la película La tentación vive arriba (1955), donde lució un diseño midi con escote halter creado por el responsable de vestuario William Travilla. Esta pieza llegó a ser tan valiosa que en una subasta en 2011 se vendió por más de 4,6 millones de dólares.

Otro look que asociamos inmediatamente a Norma Jeane (su nombre real) es el vestido rosa palabra de honor con guantes a juego y deslumbrantes diamantes de Los caballeros las prefieren rubias (1953). Un outfit que desprendía el puro glamour de la época dorada de Hollywood y que sigue siendo fuente de inspiración para los diseñadores actuales.

¿Y para el frío? Cuando tenía que afrontar las bajas temperaturas del invierno, la actriz seguía fiel a sus vestidos explosivos, pero los combinaba con otra pieza clave de su vestidor: los abrigos de piel. Una fórmula elegante, sofisticada y, sobre todo, muy Marilyn.

Se vistió de novia en tres ocasiones
Aunque verla vestida de blanco era habitual en la gran pantalla, Marilyn —que se casó en tres ocasiones— no siempre optó por el look de novia tradicional. Su primer enlace fue con James Dougherty, cuando ella tenía tan solo 16 años. Para esa ocasión inicial, la actriz lució un diseño sobrio decorado con encaje tipo guipur y portó un ramo de rosas blancas que simbolizaban su inocencia.

La siguiente vez que la vimos contraer matrimonio, Marilyn ya era una gran estrella del celuloide. Su segundo marido fue Joe DiMaggio, el jugador de béisbol más famoso de los años 50 en Estados Unidos. Al tratarse de una boda civil en el Ayuntamiento de San Francisco, la intérprete sorprendió alejándose del protocolo nupcial clásico al elegir un discreto traje de falda y chaqueta de lana en color marrón oscuro, rematado con un característico cuello blanco de piel.

Finalmente, el dramaturgo Arthur Miller se convirtió en su tercer y último esposo el 29 de junio de 1956. Para esta ceremonia, que se celebró en estricto secreto, el color blanco volvió a recuperar todo el protagonismo en el vestidor de la actriz a través de un delicado vestido de corte imperio que abrazaba y realzaba su icónica silueta.

En definitiva, un icono absoluto gracias a un estilo sexy, atrevido y genuinamente único.
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