CUMPLIR AÑOS
Manuela Velasco y su reflexión tras haber cumplido 50 años: "Me consigo hacer amiga de los cambios"
Manuela Velasco, que cumplió 50 años el pasado otoño, acudió al desfile de Ernesto Naranjo en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, donde habló con naturalidad sobre cómo afronta el paso del tiempo y su excelente momento profesional.

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La pasarela de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid no solo es el lugar donde descubrir las tendencias de la próxima temporada, sino también un punto de encuentro para las celebridades de nuestro país. Entre ellas, actrices como Manuela Velasco, que se convirtió en una de las grandes protagonistas del front row del desfile de Ernesto Naranjo al reflexionar con los periodistas sobre el paso del tiempo.
La sobrina de Concha Velasco cumplió 50 años el pasado otoño y desde entonces se encuentra comenzando una nueva etapa vital, aprendiendo a aceptar todos los cambios que está empezando a notar con agradecimiento. "Creo que es un momento de la vida para ser muy consciente de los cambios que vienen y aprender a relacionarse con ellos desde la serenidad, el agradecimiento y la esperanza", explicaba con una sonrisa.
Para ella, lo más importante es la actitud con la que se llega a esta etapa: "Qué bien haber llegado hasta aquí, qué bien seguir creciendo y seguir envejeciendo y haciéndolo sin pelearme con ello, aceptándolo".

Una segunda adolescencia
A pesar de que los periodistas le señalaron que es un proceso que a veces resulta difícil, Manuela asegura que está consiguiendo llevarlo con mucha filosofía. "Sí, lo estoy consiguiendo", afirmaba rotunda. De hecho, comparaba este proceso de madurez con otras etapas de la vida: "Yo a veces digo que esto es un poco como la adolescencia casi, pero bueno, me consigo hacer amiga de los cambios".
Esa "amistad" con el paso del tiempo implica aceptar la imagen que devuelve el espejo. "Me consigo hacer amiga de ver cómo va cambiando la cara, las arruguitas... y de hacerme más mayor", explicó con sinceridad. Pero este cambio físico no solo es algo personal, sino que también tiene un reflejo directo en su carrera como actriz, algo que ella celebra como un triunfo profesional.

"Disfruto de los nuevos personajes que me dan, que son mucho más complejos e interesantes", comentaba Manuela. Según la actriz, ha logrado romper con ese cliché que persigue a muchas mujeres en la pantalla: "Ya no soy siempre la chica que está por enamorarse, que parece que las mujeres tenemos esa cruz, que nuestras ficciones son de eso". Ahora, se siente orgullosa de interpretar a "mujeres con otros problemas y mujeres que viven con sus asuntos", algo que coincide con su situación actual, ya que se encuentra compaginando el rodaje de dos series de estilos muy diferentes, cuyos títulos todavía no han sido anunciados oficialmente.
Un vínculo con la moda que viene de la infancia
Manuela acudió a la MBFWMadrid para apoyar específicamente el trabajo de Ernesto Naranjo, de quien se declaró fiel admiradora desde que conoció su trabajo en los premios de la moda. "Me enamoré porque creo que trabaja con los volúmenes y las texturas. Hay algo de facilidad en sus prendas; él te dice que estés cómoda, que no estés preocupada por la prenda", explicaba sobre el talento del diseñador.
Para la actriz, la moda es mucho más que estética; es una herramienta de trabajo. "Para una actriz te da mucho carácter, apoya muchísimo la personalidad con la que te quieras presentar en un evento determinado", analizaba. Pero más allá de lo profesional, su relación con las pasarelas tiene un componente emocional y familiar que pocos conocen.
"Tengo una relación muy personal con la moda, porque mi madre era modelo", revelaba por sorpresa. Estar en el backstage y ver a las modelos maquillándose antes de salir a desfilar le transporta directamente a su niñez. "Me recuerda mucho a mi infancia, ver a mi madre y a sus amigas desfilando. Tengo mucho lazo con esto", añadía para cerrar su charla.
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