UN "PRIVILEGIO EXTRAORDINARIO"
La ex estilista de Kate Middleton, Natasha Archer, habla por primera vez sobre cómo fue trabajar con ella 15 años
Tras quince años como mano derecha de Kate Middleton, Natasha Archer emprende su propio camino en el sector del lujo. La experta analiza su etapa en la Casa Real, aclara su verdadero rol y revela las claves de su éxito.

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La Casa Real británica es, ante todo, una maquinaria de precisión milimétrica. Más allá de las diademas y los saludos desde el balcón, existe un gran grupo de profesionales cuya lealtad y discreción son el verdadero motor de la institución.
Secretarios, asistentes y gestores de imagen dedican su vida a que la puesta en escena de los Windsor sea impecable. Y, en este grupo destacó, durante más de una década, Natasha Archer.
Archer no fue una empleada más, sino que fue la sombra de la princesa de Gales desde 2010 hasta 2025. Tras cerrar su etapa en palacio el pasado verano para emprender su propio camino en el sector del lujo, la mujer que moldeó el estilo de Kate Middleton ha decidido hablar sobre lo que supuso estar en el epicentro de la monarquía.

Un título que le queda pequeño
Aunque el mundo entero la etiquetó rápidamente como la estilista de Kate, a Natasha esa definición se le queda muy corta. En una reciente entrevista con The Telegraph, ha confesado qué era lo que más le incomodaba de la percepción pública de su trabajo.
"A menudo me llaman estilista y es bastante frustrante", explica Archer. "Mi puesto anterior y los servicios que ofrezco ahora con mi consultoría conllevan muchas otras responsabilidades. No soy una estilista tradicional, me encargo de todo, incluso del apoyo administrativo. Siento que es un talento único que puedo aportar a personas específicas", detalla.

Su labor era, en realidad, la de una gestora de proyectos integral. Desde la logística de las giras internacionales hasta el apoyo emocional en los hitos más importantes: la boda real, el nacimiento de los tres príncipes o el proceso de salud de Kate.
Archer era la mente que preveía cada detalle para que nada fallara bajo los focos, buscando siempre la solución de vestuario perfecta que se ajustara al itinerario que ella misma diseñaba.
Lo que hay detrás de cada look
Para Natasha, digamos que la moda es pura logística. Y es que su método de trabajo roza la ingeniería, algo que ahora aplica en su nueva consultoría de lujo, donde atiende a clientes que van desde empresarias que deben dar un discurso hasta personas que nunca han ido a esquiar.

"La precisión es una de mis palabras clave y ayudar a mis clientes a entender a dónde van es un aspecto fundamental de mi negocio", destaca Natasha. "Lo tengo todo en cuenta ¿En qué tipo de suelo van a caminar? ¿Qué temperatura hará? ¿Hará viento¿ ¿Se sentarán en un lugar destacado? Saber todo esto les da una sensación de ventaja", razona.
Su vida más personal
La vida personal de Natasha Archer ha estado intrínsecamente ligada a su carrera. En 2017 se casó con el prestigioso fotógrafo de realeza Chris Jackson, a quien conoció precisamente trabajando. Juntos tienen dos hijos de 7 y 4 años, formando una de las parejas más icónicas del entorno real.

La trayectoria de Natasha comenzó en 2007 con los duques de Gloucester, pasando por las oficinas de Guillermo y Harry en Clarence House, hasta que el anuncio del compromiso de los actuales Príncipes de Gales en 2010 la llevó a trabajar exclusivamente para ellos.
Un adiós con cariño
A pesar de su salida de la realeza en julio de 2025 para buscar nuevos retos, el vínculo de Natasha con los Windsor sigue siendo de afecto. Al echar la vista atrás hacia sus quince años de servicio, solo tiene palabras de gratitud.
"Fue un privilegio extraordinario y lo guardo con mucho cariño", declara Archer. "Allí hice amistades increíbles y recuerdo esos momentos con gran afecto, me siento muy agradecida por haber tenido esa oportunidad", reflexiona.
Más Moda

"Aprendí muchísimo de las personas para las que trabajaba. Se trata de planificar, de estar preparado, de ofrecer un apoyo incondicional a quienes te rodean y mi trabajo sin duda ha evolucionado, pero mis estándares siguen siendo los mismos", concluye la extrabajadora de la corona británica.
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