VERSIONANDO LO TRADICIONAL

Gilda picada con burrata: una versión del clásico aperitivo sin tener que preocuparse del palillo

Camino, chef e influencer gastronómica, propone una versión de este pintxo que “puede dividir a España”. En sus redes sociales (@caminomchef11) ha publicado una receta para comer una gilda sin tener que usar un palillo.

Gilda

GildaAdobeStock

Publicidad

De entre todo el catálogo de tradiciones gastronómicas patrias, encontramos el aperitivo, ese momento del mediodía que invita a sentarse alrededor de una mesa, ya sea en casa o en el bar, con familia o con amigos.

No puede faltar una bebida bien fría (vermut, cerveza, vino, un refresco…) y una tapa para acompañar. Hay una gran variedad y para todos los gustos: desde unas aceitunas aliñadas y unos frutos secos hasta unos berberechos o unas patatas bravas, pasando por unos quesos o unas gildas. Y es aquí donde nos vamos a parar un momento para hablar de esta tapa elaborada con boquerones y/o anchoas, piparras y pepinillos atravesados por un palillo.

Camino, chef privado e influencer gastronómica, propone en sus redes sociales (@caminomchef11) una versión de este clásico tan presente en los aperitivos. En un vídeo cuenta que, "según las últimas estadísticas de la República Independiente de mi casa", lo "peor" de la gilda es "meterse el palito entero en la boca". Por eso, le ha dado una vuelta para hacer un aperitivo "más cómodo y más rápido" con un toque cremoso: ensalada de burrata con gilda picada.

Gilda
Gilda | AdobeStock

Estos son los ingredientes de la ensalada de burrata con gilda picada

Camino propone esta receta, pero te anima a ponerle lo que tú quieras.

  • Piparras
  • Aceitunas
  • Anchoas
  • Boquerones en vinagre
  • Pepinillos
  • Burrata
  • Orégano
  • Aceite de oliva

Así se prepara la ensalada de burrata con gilda picada

Pues la verdad es que esta receta no tiene mucho misterio, es muy sencilla de hacer y se va a convertir en un delicioso aperitivo.

El primer paso es poner en un plato un buen chorro de aceite de oliva.

A continuación, pica todos los ingredientes. Para que queden los trozos bien pequeños, primero corta las piparras, las anchoas, los boquerones y los pepinillos en vertical (es decir, de arriba a abajo) y luego corta esas tiras en cuadrados pequeños. Échalo todo en el bol. No te olvides de aprovechar el aceite de la lata de anchoas y el vinagre que acompaña a los boquerones.

Trocea ahora las aceitunas y añádelas al plato con el resto de ingredientes. Las aceitunas pueden ser las rellenas de anchoas o las clásicas verdes sin hueso.

Para acabar de rematar este exquisito plato, solo falta poner la burrata encima de la gilda picada: hazle un corte en forma de cruz, ábrela y échale un poco más de aceite de oliva y una pizca de orégano.

Y ya tendrás un plato cremoso que puede servir como aperitivo o como "una cena improvisada", como dice Camino. Para servirlo, puedes poner unas tostaditas.

¿Dónde nace y por qué se le llama gilda?

Para conocer el origen de la gilda nos tenemos que remontar a principios de los años 40 en Donostia. Allí, en Casa Vallés, por aquel entonces ofrecían platillos de encurtidos y un día, uno de los clientes, conocido como Txepetxa, decidió coger un palillo y pinchar la aceituna, la guindilla y la anchoa.

Este simple gesto se convirtió en todo un clásico, que bautizó como Gilda en homenaje a la película homónima dirigida por Charles Vidor y con Rita Hayworth como protagonista. Ese cliente que hizo historia la definió como "verde, salada y un pelín picante", cuentan desde Casa Vallés.

Novamas» Cocina

Publicidad