Qué tipos de discriminación han aumentado con el coronavirus

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Día para la Cero Discriminación 2021

Qué tipos de discriminación se han incrementado con el coronavirus

El Día para la Discriminación Cero se celebra como cada año este 1 de marzo. La pandemia de la desigualdad se suma a la Covid y las diferencias sociales han crecido más con el coronavirus. Revisamos los tipos de discriminación más acentuados por la crisis sanitaria que vivimos.

Este lunes, 1 de marzo, se celebra mundialmente el Día para la Discriminación Cero. Promovido por ONUSIDA, el programa de las Naciones Unidas para coordinar las actividades de la ONU en la lucha contra el sida, este día empezó a conmemorarse en 2014 para reivindicar un mundo más justo e igualitario, sin ningún tipo de discriminación. Es una fecha para promover la tolerancia, para destacar que todas las personas tienen derecho a vivir una vida plena y con dignidad, que nadie debe ser discriminado por ser quien es.

Aunque este Día para la Cero Discriminación nació originariamente contra exclusión de los pacientes con VIH, las reivindicaciones de esta jornada son extensivas. La discriminación es una violación de los derechos humanos que afecta a personas en todos los ámbitos, y son muchas las personas que en el mundo enfrentan un trato desigual, debido a su raza, a su religión, nacionalidad, orientación o identidad sexual, a su género o por su discapacidad.

El símbolo de esta jornada es la mariposa, como emblema de la cero discriminación, como signo de una transformación positiva, necesaria en estos tiempos más que nunca. Que todos los seres humanos recibamos el mismo trato es una tarea pendiente en el mundo, y la COVID-19 ha sido un agente añadido como acelerador de las desigualdades.

La discriminación ha aumentado con la pandemia

La propagación mundial del coronavirus ha llegado con un escenario previo ya frágil en cuanto a equilibrio social y económico, y al igual que en momentos de incertidumbre anteriores en la historia, como los grandes conflictos bélicos, era previsible que sucediera: las crisis hacen que la discriminación se incremente. Así está aconteciendo con la COVID-19.

Desde 2020 en que todo empezó, el coronavirus está golpeando a la humanidad a nivel global, pero azotando con mayor dureza a quienes disponen de menos recursos. Los desarreglos socioeconómicos derivados de la pandemia convierten en más vulnerables a los ya vulnerables, y la desigualdad se ha multiplicado por diez debido al virus. Los más pobres son quienes más enferman por esta epidemia y también son los que más sufren las consecuencias económicas de la crisis sanitaria global que estamos transitando.

Tipos de discriminación que se han enfatizado en el último año

Quienes disponen de menos medios para protegerse del riesgo para la salud, para acceder a la atención sanitaria o para solventar sus necesidades esenciales son quienes más están sufriendo los efectos de la pandemia, como origen de ese incremento de la discriminación y las desigualdades.

El propio coronavirus ha sido origen de discriminación y estigmatización: en este año hemos visto cómo ciertos grupos raciales, como los orientales, se vieron señalados, o cómo personas con resultado positivo en las pruebas de detección han sufrido discriminación laboral, o social dentro de su propio vecindario.

Economía y empleo

Mientras la penuria de las personas más desfavorecidas en el mundo se ha hecho mucho más grande con la epidemia, la fortuna que suman las personas más ricas del planeta aumentó en el año 2020 en más de 540.000 millones de dólares.

El informe de desigualdad que anualmente publica Oxfam Intermón, apunta a que cerca de un millón de personas en España habrían caído en la pobreza severa debido a la COVID-19. Las personas migrantes, junto con jóvenes, mujeres y personas con bajo nivel educativo, son los colectivos más afectados por la desigualdad económica provocada la pandemia. Con la destrucción de empleo, especialmente en sectores afectados por los cierres de actividad o que no han podido teletrabajar, la caída de ingresos de los trabajadores y trabajadoras más precarios está siendo devastadora.

Desatención sanitaria de otras enfermedades

Los esfuerzos sanitarios en el último año se han centrado especialmente en el coronavirus. El desafío de la presión hospitalaria originada por las sucesivas olas de contagios, ha relegado a un segundo plano a pacientes con otros problemas de salud que también requieren atención: alrededor de 200.000 personas en España han visto retrasados hasta en más de 12 meses sus tratamientos médicos rutinarios.

Debido a la prioridad urgente de hacer frente a la propagación de la Covid, se redujeron de forma considerable las pruebas para la detección del cáncer. Como consecuencia, sabemos que solo en la primera ola, uno de cada 5 casos de cáncer no fue detectado. Hay miles de personas en España que tienen un cáncer y no lo saben.

Exclusión digital durante la pandemia

Ya existía antes, pero la discriminación digital se ha recrudecido con la Covid. La brecha digital ha incidido especialmente en la educación, y el aprendizaje en remoto no ha sido igualitario porque no todas las familias disponen de los equipos necesarios o conexión a internet.

Pero no sólo los estudiantes han sufrido esta exclusión tecnológica, también los adultos que no utilizan internet, que no cuentan con los medios, o que no hayan podido desarrollar competencias digitales, se ven cada día discriminados para solicitar trabajo, trabajar, informarse y tramitar ayudas o aprender nuevas habilidades.

La conectividad se ha hecho fuerte y necesaria con la pandemia, pero provoca discriminación si la alfabetización digital y los medios no están al alcance de todas las personas.

Con todo lo expuesto, el Día para la Discriminación Cero cobra en este 2021 un especial sentido. La discriminación y las desigualdades debilitan la concordia social y si perduran en el tiempo, ponen en riesgo extremo a las personas y al progreso de la humanidad. Hoy es día de demostrar respeto por los derechos humanos, especialmente en medio de estas circunstancias económicas tan difíciles. Todos tenemos una parte de responsabilidad para frenar la discriminación e impulsar la tolerancia para que todas las personas vivamos en igualdad.

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