SON POCOS LO QUE SON ATENDIDOS

Acampada de padres día y noche ante las puertas de un colegio para conseguir plaza para sus hijos

Los padres en la Comunidad de Madrid tiene que dormir frente a una oficia de escolarización para asegurarse de conseguir plaza para sus hijos en un colegio público. Son familias que se han instalado recientemente en la ciudad y no pudieron inscribir a sus hijos en el plazo correspondiente o no consiguieron que se les asignaran en un centro escolar.

 duermen en la calle para que sus hijos tengan una plaza en un colegio público de Madrid

Publicidad

Algunos padres de la Comunidad de Madrid tienen que hacer noches enfrente de la oficina de escolarización para conseguir plaza en un centro escolar público. Mantas, linternas y padres agotados es el panorama que hay estos días en estas oficinas.

Esta situación se ha producido debido a que muchas familias se han instalado recientemente en la capital y no han podido inscribir a sus hijos en el plazo correspondiente o simplemente, no han conseguido que sus hijos sean asignados en un centro. Las horas de espera se hacen largas y lo que es un simple traslado de centro escolar se convierte en una odisea.

Son pocos los afortunados que son atendidos por los funcionarios y consiguen pasar a la siguiente fase, la matriculación en el colegio o instituto.

Publicidad

Xosé Carlos Fernández

Xosé Carlos Fernández, ingeniero: "El protocolo tiene un fallo, has llevado la máxima seguridad de la línea a la decisión de una persona que puede acertar o equivocarse"

Noticias de la Mañana trata de resolver dudas sobre el accidente de trenes en Urda, Toledo, con la voz de Xosé Carlos Fernández, ingeniero de Obras Públicas.

Operarios del servicio de limpieza del Ayuntamiento de Madrid limpian y retiran las tiendas de campaña de la Puerta del Sol

Hugo del Prado, delegado de UIP de Jupol, sobre el desalojo de Sol: "Fue bastante rápido y ahora ya está todo más o menos restablecido"

Este miércoles ha llegado a su fin la acampada de la Puerta del Sol con el desalojo de las 400 personas que aún pernoctaban en la céntrica plaza madrileña.