Trabajó más de un año en la funeraria El Salvador en Valladolid y ahora ha pedido declarar. Su abogado dice que vio algunas de las situaciones por las que se abrió la investigación: cambio antes de la incineración y reutilización de esos ataúdes más caros. Las instrucciones las daba el dueño, que está en prisión con dos de sus hijos.

El escándalo se destapó después de que un extrabajador extorsionara a la empresa con cartas como la que ha mostrado Espejo Público en Antena 3.

Los afectados lo que dudan es si les entregaron las cenizas de su familiar o no: "Ya no sabes lo que tienes en la urna, es muy doloroso". La acusación particular ha pedido el cierre del crematorio.