Los que practican el Puppy Play son personas que se se sienten animales. Lugue y Keilon, son dos madrileños que hace 5 años que se sienten humanos y caninos. Llevan collar con su nombre, se cubren la cara con máscaras y hasta ladran.

Un centenar de personas practican el Puppy Play en nuestro país y cada vez son más. "Se trata de un desorden personal, un desorden afectivo", asegura el psicólogo Iván Pérez.