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Coronavirus

Dos muertos en una residencia de Mallorca con 83 casos positivos de coronavirus

Preocupan los rebrotes por coronavirus en Mallorca y en concreto en una residencia de ancianos con 83 positivos y dos fallecidos. La segunda oleada se sigue cebando en los centros de mayores donde se repiten situaciones muy parecidas a los peores meses de la pandemia.

La segunda oleada de coronavirus empieza a castigar de nuevo, y muy gravemente, a las residencias de ancianos donde empiezan a multiplicarse los casos de nuevos contagiados y por desgracia, también, de nuevos fallecidos.

Un ejemplo lo encontramos en una residencia de Mallorca donde la situación es preocupante. Hay 83 contagiados de Covid-19 y dos ancianos han fallecido.

27 trabajdores contagiados y de baja

Es el brote más importante registrado en esta segunda oleada en Sant Joan, en Mallorca. Son 56 los residentes afectados y 27 los trabajadores.

Parece que nada se ha aprendido de la situación vivida en los centros de mayores en los peores momentos de la pandemia, a finales de marzo y en abril.

Los trabajadores resultan contagiados con lo que eso supone para estas residencias en las que empieza a faltar de nuevo personal que pueda atender a los ancianos.

Desde el Govern Balear ya se ha anunciado que en concreto, en este centro, se ha puesto en marcha el protocolo para estos casos y se ha dividido la residencia en zonas para los contagiados- incluso los asintomáticos, y los negativos.

"Se ponen a llorar de la impotencia de no poder hacer bien su trabajo"

Los trabajadores de la residencia ven mermada la plantilla por las bajas del personal contagiado y lamentan la situación: "Decían que los trabajadores de la parte infectada no iban a la parte infectada y no es así", denuncian.

"No es que no se quiera hacer bien, es que no hay personal" y ponen de ejemplo que en el turno de mañana son 12 "y uno se ha tenido que volver porque ha dado positivo" . En el turno de la tarde "creo que van a ser 3, cuando habitualmente son 7 " aseguran los trabajadores de la residencia de San Joan. "Hay gente que se pone a llorar de la impotencia de no poder hacer bien su trabajo"afirman.

Esta situación, lamentablemente, comienza a repetirse en distintas comunidades donde esta segunda oleada de la epidemia se empieza, de nuevo a cebar, con los más vulnerables.

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