Inés es una niña de 11 años, que sufre un retraso madurativo, compartía habitación con otras dos niñas. Las madres de las pequeñas se quejaron a la dirección del campamento porque sus hijas estaban con una discapacitada.

El centro aceptó la queja y llamó a los padres de Inés. Según denuncian, el campamento les ofrecía una habitación para ella sola o si no compartida con un monitor.

Los padres, acostumbrados a que su hija vaya de campamento cada verano, se negaron y la dirección del campamento situado en Aldeaduero, Salamanca, les invitó a que fueran a recogerla. Aseguran que informaron al campamento antes de inscribirla del problema de su hija,"es una niña normal pero tiene un pequeño retraso y el campamento nos dijo que no habría problema y que no se iba a informar al resto de niñas de la discapacidad de Inés", señaló su padre. Insistieron a la monitora antes de salir de viaje hacia Salamanca que "no contase al resto de las niñas del retraso de la menor con el fin de que no fuera estigmatizada o discriminada por el resto de compañeras". Sin embargo, la educadora incumplió la promesa y cuando presentó a Inés a las otras niñas les comentó: "Vuestra compañera tiene una discapacidad y espero que hagáis lo posible por cuidarla", según los denunciantes.

Las otras dos niñas, que eran compañeras del mismo colegio, avisaron a sus padres para quejarse. Los padres se excusaron diciendo que sus hijas iban a un colegio de integración y que "todo el año convivían con niños discapacitados y que al llegar al verano querían disfrutar del campamento sin estar con estos niños de las características de Inés".

Los padres de Inés aseguran que van a denunciar los hechos por un presunto delito de discriminación. Antena 3 Noticias ha intentado ponerse en contacto con el campamento- Pueblo Inglés- pero sin obtener respuesta.