El abogado de David Serrano, el dueño de la finca de Totalán donde estaba el pozo en el que se cayó Julen, ha indicado en una rueda de prensa que su cliente todavía no figura como investigado en las diligencias previas abiertas por un juzgado aunque considera que así podría serlo en un futuro.

El letrado Antonio Flores Vila, del despacho de abogados Lawbird, sostiene que "no es un accidente que se pueda prevenir, no es previsible, es imposible que David lo pudiera predecir".

Flores recuerda que su cliente estaba convencido de que el pocero contaba con todas las licencias para llevar a cabo la obra y recuerda que es obligación revisar los papeles.

Respecto a quienes consideran que su defendido podría haber incurrido en un delito de homicidio imprudente, Flores asegura que "no existe precedente en el mundo de algo similar" y recuerda que el delegado de Gobierno en Andalucía ya decía que era un caso único: "La propia Guardia Civil pensaba que el niño no estaba allí porque creía que el niño no cabía".

El letrado incide en que su cliente no podía imaginar que nadie cupiera por el pozo y recuerda que "mucha gente no creía que pudiera caber un niño por ahí, había dudas y con esto queremos decir que no es un accidente que se pueda prevenir".

Por su parte, el arquitecto Jesús Flores, que forma parte del equipo, ha apuntado que del informe que él ha realizado se extrae que la situación de riesgo existente "no fue por decisiones" del dueño de la parcela, pero "sí como consecuencia directa de acciones y omisiones del profesional" que hizo el pozo, "sin autorización oficial y sin que se adoptasen las mínimas medidas de seguridad".

Por eso, han señalado que "la única responsabilidad, si la hubiese, sería de la persona que realizó el pozo" y han dejado claro que su cliente no está como investigado en el procedimiento abierto en el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, y que se personarán en esas diligencias "en calidad de parte interesada".