Ucrania

Zelenski bate un récord al protagonizar un maratón de prensa de más de ocho horas

Con un formato nada común, en un mercado 'hipster' rodeado de periodistas y mientras se servían hamburguesas, Zelenksi aprovechó para plantar cara a las críticas que le acusaban de no haberse enfrentado a las preguntas de la prensa en sus cinco meses de mandato.

En resumen
  • Nunca antes en Ucrania un presidente había utilizado este formato para hablar con los medios
  • Zelenski ha superado el récord del presidente bielorruso de más de siete horas de conferencia de prensa

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El presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, muy criticado por la prensa por no haberse enfrentado apenas a sus preguntas en los cinco meses de mandato, mató dos pájaros de un tiro con un "maratón de prensa" que marcó un récord y en el que Donald Trump y el conflicto armado en el Donbás acapararon los titulares.

En un inusual formato y lugar -en un mercado hípster de comida en Kiev- el mandatario, de 41 años, se sentó durante más de diez horas con unos 300 periodistas ucranianos y extranjeros.

Lo hizo por turnos y por grupos de diez periodistas en la parte alta del mercado mientras abajo, en los puestos, los restaurantes vendían al público habitual hamburguesas, comida italiana y ostras.

Nunca antes, al menos en esta parte del mundo, un presidente había utilizado este formato para hablar con los medios de comunicación. Otros presidentes sí hablaron casi tanto tiempo ante la prensa. Casi, porque algo más de ocho horas después de que comenzara el "maratón", un "experto" irrumpió en el escenario para entregar a Zelenski un diploma, aparentemente del Registro Nacional de Récords de Ucrania, "por la conferencia de prensa más larga" hecha jamás.

Zelenski había superado el récord del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, de más de siete horas de conferencia de prensa.

El objetivo de Zelenski era "tener una reunión informal" con los periodistas en la antigua fábrica de armas, si bien todo estaba puesto en escena para tener la máxima difusión: micrófonos y una zona acordonada para los fotógrafos y las cámaras de televisión.

Zelenski afrontó el día con chaqueta y sin corbata, provisto únicamente de un cuaderno de notas en una mesa en la que, además de café y agua, no faltaron hamburguesas y pizzas. También contó con un traductor para las preguntas en inglés.

El "maratón de prensa" se vio interrumpido a ratos por comensales del mercado que aprovecharon la ocasión en los breves descansos del mandatario para dirigir sus demandas al presidente, quien se acercó a la barandilla para intercambiar algunas palabras.

Si bien el escenario no tenía nada de usual, los trabajadores del mercado insistían en que al menos para ellos era un día normal: "Aquí estamos todos trabajando. Nosotros, para nuestros comensales, como cada día, y el presidente hace su trabajo con la prensa", dijo Andréi mientras servía sushi.

El presidente no perdió la oportunidad de intentar un acercamiento con los periodistas. "Pertenecemos a la misma esfera. Yo vengo del mismo mundo. Tenemos que respetarnos mutuamente", comentó aludiendo a su pasado como uno de los comediantes más famosos del país.

Sin embargo, solo ha dado ruedas de prensa y entrevistas en contadas ocasiones. Su primera gran entrevista a un medio extranjero la ofreció la semana pasada y la última conferencia de prensa la dio el pasado día 1, porque se vio obligado a explicar por qué había aceptado la llamada 'Fórmula Steinmeier' para el conflicto armado en el Donbás.

Donbás y Estados Unidos centraron su rueda de prensa

Entre el Donbás y el presidente de EEUU hubo pocas preguntas diferentes. Tampoco hubo respuestas nuevas, pero Zelenski no se mostró malhumorado en ningún momento y contestó una y otra vez sobre los mismos temas.

Reiteró que no se sintió "presionado o influenciado" por su homólogo estadounidense en la conversación telefónica de julio pasado en la que Trump le pidió que investigara al exvicepresidente y precandidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, y a su hijo Hunter, por presunta corrupción en Ucrania. La llamada motivó una queja interna de un agente de la CIA y el inicio de un proceso para un juicio político contra Trump.

Zelenski confesó que "no estaba feliz" con la publicación de la conversación por parte de la Casa Blanca, aseguró que Ucrania "no sirve" a los intereses estadounidenses y no quiere "de ninguna manera inmiscuirse en las elecciones" de 2020, pero tampoco se cerró en rotundo a la opción de una investigación sobre el 'caso Biden'.

El otro gran tema del maratón fue el conflicto en el Donbás. Poner fin a la guerra en el este del país es la máxima prioridad de Zelenski, al igual que recuperar los territorios perdidos.

El presidente dijo que "no" hay alternativa a la llamada 'Fórmula Steinmeier', que establece entre otros elementos el autogobierno y elecciones en las zonas del Donbás controladas por los separatistas prorrusos, y que no teme un nuevo Maidán, después de que el pasado domingo salieran a la plaza de la Independencia 10.000 personas para protestar contra "la capitulación" de Ucrania ante Rusia.

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