Un tigre invade la vivienda de una familia para huir de las inundaciones en India. El impacto de las incesantes lluvias deja más de un centenar de animales muertos y un número incalculable de desplazados.

Gran parte del parque nacional Kaziranga, en el estado de Assam, se encuentra inundado por las lluvias que no han cesado en más de una semana y que han llevado el nivel de agua hasta casi los dos metros de altura en buena parte del territorio.

El tigre de bengala es una muestra de la situación de centenares de animales que, sin espacio para el descanso o para la alimentación, han comenzado a abandonar la reserva en busca de lugares secos donde poder refugiarse.

"Ella llegó en la mañana en busca de un suelo alto y entró a la vivienda. Decidió tomarse todo el día para descansar dentro, debe de haber estado muy cansada de nadar a través las zonas inundadas", explicó a Efe Rathin Barman, a cargo del Centro para la Conservación de la Vida Salvaje en Assam.

Un total de 110 animales salvajes han muerto por hechos relacionados con las inundaciones, algunos de ellos ahogados por la crecida del nivel de agua, o golpeados por vehículos u otros objetos.

Estos incidentes meteorológicos son habituales en Asia en la época de más intensidad de las lluvias monzónicas, entre julio y agosto, cuando suelen causar centenares de muertos y millones de afectados, sin embargo en esta ocasión el noreste indio ha sentido un recrudecimiento de las precipitaciones. "Las inundaciones ocurren casi todos los años, pero no tanto como esta vez. El parque nacional Kaziranga es un ecosistema de llanura de inundación y necesitamos inundaciones".