Mujeres Afganistán

¿Cómo afectará la ley islámica a los derechos de las mujeres tras la llegada de los talibanes a Afganistán?

Los talibanes insisten en que en este nuevo régimen las mujeres gozarán de más derechos que la última vez que gobernaron en Afganistán. ¿Cómo afectará a las mujeres la ley islámica con la llegada del régimen al país?

Publicidad

La llegada de los talibanes al poder puede suponer un duro golpe para los derechos humanos de los ciudadanos de Afganistán y, especialmente, para los derechos de las mujeres. Sin embargo, los talibanes han asegurado que bajo este nuevo mandato las mujeres sí podrán "trabajar y estudiar" y que "serán muy activas dentro de la sociedad", al contrario, parece ser, que en su anterior régimen entre 1996 y 2001.

Los talibanes han prometido que esta vez las mujeres gozarán de derechos, aunque siempre bajo la ley islámica. Por tanto, en un principio, pretenden introducir una versión menos estricta de la Sharia, la interpretación más dura de dicha ley.

¿En qué podrían "flexibilizar" la ley?

En el anterior mandato de los talibanes en Afganistán, las mujeres tenían prohibido trabajar o estudiar y, además, se les obligaba a usar en público una vestimenta que les cubrirse el cuerpo entero, el burka. Entonces, las niñas también tenían prohibido asistir a la escuela a partir de los 10 años y, ciertas profesiones, como la de periodista, enfermera, médico, profesora o política también estaban prohibidas.

Respecto a estas restricciones, el portavoz de los talibanes ha asegurado que permitirán que "algunas profesionales" sí puedan seguir ejerciendo estos cargos. No obstante, no ha querido entrar en detalles, pese a la insistencia de los medios presentes durante la primera rueda de prensa en la que se han presentado al mundo desde que tomaron la capital.

¿Qué pasa con el resto de leyes?

Sobre otras leyes, como la intimidad de las parejas, no han hecho ningún tipo de referencia, por lo que está en el aire si la mujer seguirá recibiendo los mismos castigos que en la legislatura del régimen de los años 90.

La Sharia prohíbe rechazar a una mujer la proposición de matrimonio de un hombre. No hacen distinción entre mujeres mayores o menores de edad y la poligamia está aceptada para el hombre, que puede llegar a tener hasta cuatro esposas siempre y cuando sea "justo con todas ellas", siguiendo las escrituras del Corán.

Además, de aplicar la ley tal y como lo hicieron en su pasado, las mujeres tampoco tendrán permiso para gastarse el dinero de su marido sin su consentimiento ni podrá discutirle en público. Contar los problemas matrimoniales también será un delito para ellas.

Las mujeres, siguiendo la ley islámica, jamás podrán quedar a solas con un hombre extraño, ni saludarlos, ni conversar con ellos siquiera. Se deben, única y exclusivamente, a sus maridos o- en su defecto si son viudas- al hombre de confianza de su familia llamado 'Maharim'. Además, la mujer musulmana solo puede casarse con un hombre de su misma religión y deberá tener el permiso de su protector en el momento previo al enlace. Este permiso deberá siempre darlo el padre, el tío o el hermano de la mujer pero nunca podrá hacerlo la madre.

Sobre el divorcio, la ley es muy clara. Solo podrán divorciarse aquellas mujeres que tengan el consentimiento de su marido y, además, deberán pagarle por dicha ruptura. Y sobre el adulterio lo es aún más: pena de muerte por azotamiento o lapidación. No hace falta la palabra del marido para que esta mujer sea juzgada y asesinada.

Al estar la Sharia abierta a interpretaciones, el nuevo régimen talibán se atreve a asegurar que estas condiciones cambiarán para ellas. En países como Turquía, Egipto o Livia, es menos estricta. Sin embargo, mientras tanto, en las calles cunde el pánico y cientos de mujeres huyen en busca de un futuro próximo mejor que el que está por venir.

Publicidad