Sarcoma de Ewing

Acude al hospital con fuertes dolores y le diagnostican estrés: ahora le quedan pocos meses de vida

La joven comenzó a sentir fuertes dolores a los 13 años. Los médicos le diagnosticaron estrés y le recomendaron hacer mindfulness para que se "calmara"

Acude al hospital con fuertes dolores y le diagnostican estrés: ahora le quedan pocos meses de vida

Acude al hospital con fuertes dolores y le diagnostican estrés: ahora le quedan pocos meses de vidaRoy Maunder

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Olivia Maunder, una adolescente de 15 años originaria de Inglaterra, lleva años sufriendo fuertes dolores en la espalda. En 2021 acudió al hospital Frimley Park Hospital, en Camberley, Surrey, donde los médicos le hicieron una resonancia magnética.

En los exámenes los profesionales no vieron nada extraño y el primer diagnóstico fue que sus síntomas estaban relacionados con un especie de síndrome de dolor regional complejo, una afección causada por una reacción anormal del cuerpo a una lesión.

Durante los siguientes meses la adolescente tuvo que soportar una "agonía indescriptible", por lo que volvió al centro sanitario en múltiples ocasiones. Una de las veces que fue atendida, los profesionales afirmaron que lo que en realidad tenía era "una condición psicológica" e incluso llegaron a apuntar que "estaba exagerando su dolor".

Por eso, los propios médicos le aconsejaron probar aplicaciones de mindfulness para que se "calmara" cuando ella "gritaba de dolor", tal y como detalla la madre, Carol Rolfe.

Le diagnosticaron estrés

Al dolor físico que sufría Olivia se sumó la frustración de no tener un diagnóstico claro. "Me decían que estaba inventando todo, el dolor era tan fuerte que quería suicidarme. Mi agonía era tal que no dormía. Gritaba constantemente, pateaba mis piernas y me golpeaba la espalda como si fuera una loca. Sabía que tenía dolor y que esto no estaba en mi cabeza", recuerda la joven.

Gracias a la insistencia de la adolescente y su familia los médicos le realizaron una segunda resonancia magnética y entonces descubrieron la causa real de todos sus dolores: sarcoma de Ewing. Sin embargo, debido a la demora del diagnóstico el tumor se extendió a otras partes de su cuerpo y ya era tarde para ser operado.

"Cuando los médicos dijeron que habían encontrado un tumor en mi pelvis, se sintió como una experiencia extracorpórea. Estaba en shock. Después estaba extremadamente enojada. Me dijeron que tenía un tumor tres meses después de decirme que me lo estaba inventando todo y que había estado sufriendo terriblemente", lamenta la joven.

Ahora, a Olivia le quedan pocos meses de vida y su familia está enfocada en recaudar fondos por GoFundMe para intentar "disfrutar de lo que le queda". "Ella solo ha mostrado fuerza y nos ha enseñado cómo ser valiente. El mundo estará tan perdido sin ella", asegura Victoria, hermana de Olivia.

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