El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha sido condenado por pagar en negro a su asistente. Tiene que abonar una multa de 1.000 euros, y según el código ético de Podemos, debería dimitir, pero no lo hará. Dice en Espejo Público que "a mi no se me condena a nada en ninguna sentencia". Quiere pasar página también de la crisis levantada por la huida de Errejón, y cierra la puerta a una candidatura de unidad: "Quien hace las cosas así está claro que no desea negociar". Presentarán su propia lista a la Comunidad de Madrid para competir contra Errejón. Le reprochan su traición, lo dice su portavoz en el Congreso, Irene Montero: "Estaba haciendo un plan en secreto con la alcaldesa de Madrid para apuntarse a otro partido, cada cual a lo suyo".

Un plan que la alcaldesa, Manuela Carmena, desvela que se fraguó hace un mes, a espaldas de Podemos, en una cena en su casa: "Llevaba la bandeja con las empanadillas y para que no se me cayeran se me torció el pie, y el dichoso tobillo se rompió... fue ese día". Errejón se siente fuerte y confía en integrar en su lista a miembros de Podemos: "Yo creo que hay tiempo, creo que es bueno que seamos capaces de ofrecer una plataforma en la que quepan inequívocamente todas las fuerzas progresistas". El objetivo, dice, es conseguir el cambio en la Comunidad de Madrid.