"En estos momentos me considero un preso político", ha asegurado Oriol Junqueras en respuesta a una pregunta de su abogado Andreu Van den Eynde, al comienzo de su declaración en el juicio al 'procés' y tras negarse a declarar a las acusaciones por considerar que está acusado por sus ideas y no por sus hechos.

"Yo no voy a renunciar a mis convicciones democráticas y entiendo que las acusaciones no van a dejar de perseguirme por ello, creo que me encuentro en una situación de indefensión en el sentido de que estoy convencido de que se me acusa por mis ideas y no por mis hechos. Estoy en un juicio político".

Junqueras ha optado por declarar en castellano. "Para mí es un placer hablar en castellano porque me da la oportunidad de dirigirme a la ciudadanía española después de un año y medio de silencio forzado".

"Estoy convencido de que se me acusa por mis ideas y no por mis hechos"

Junqueras ha defendido que desde su partido político entienden el derecho a la autodeterminación como la aplicación del principio democrático que es recogido en Tratados Internacionales y que dice que cuando hay una reivindicación ciudadana reiterada en el tiempo, significativa en aquella CCAA se le debe dar una salida política que es lo que nosotros hemos intentado, intentamos y seguiremos intentando siempre. Incluso sentados aquí sentados ante este tribunal y lo seguiremos intentando sea cual sea el resultado de este proceso.

El exvicepresidente ha asegurado que sus objetivos son conocidos por todo el mundo y que son compatibles con otras cosas. "Somos muchas otras cosas además de independentistas. Hemos explicado en innumerables ocasiones que antes que independentistas somos republicanos, antes que republicanos somos demócratas, antes que demócratas somos buenas personas". Además ha rechazado ser "enemigo de nada ni nadie" como "tantas veces se nos trata".

"Seguiremos intentando la autodeterminación sea cual sea el resultado de este proceso"

Preguntado por si alguna vez han usado la violencia, Oriol Junqueras ha contestado de manera rotunda y tajante: "Nunca, nunca, nunca, nunca Insisto si se nos lee si se nos escucha si se observa cada una de nuestras acciones nadie puede tener duda alguna sobre el hecho de que nosotros siempre, siempre hemos rechazado la violencia,cualquier forma de violencia, lo hemos hecho siempre. ¿Por qué? Porque cualquier objetivo político noble puede resultar inmoral si los mecanismos que se utilizan para conseguirlo son indecentes".

"Nunca, nunca, nunca, nunca" hemos usado la violencia

No solo se limita Junqueras a rechazar el uso de la violencia sino que asegura que si alguien siguiese ese camino se situarían en frente.

"Si hubiese cualquier tentación por parte de quién fuese de no actuar de este modo pacifista, cívico nosotros, y yo en particular, nos desvincularíamos de ese proceso. No solo nos desvincularíamos sino que nos encontrarían en frente, porque estamos convencidos que mucho más importante que un objetivo político concreto es este conjunto de valores que son: la convivencia, el bienestar, el crecimiento político, el progreso cultural social cívico de la ciudadanía. Lo que pasa es que al mismo tiempo estoy convencido que en nuestro caso el mejor modo de preservar este conjunto de valores es hacerlo democráticamente a través de una república".

El político independentista se ha mostrado totalmente convencido de que no han cometido ningún delito. "Desde mi punto de vista nada de lo que hemos hecho es delito. Nada, absolutamente nada. Votar en un referéndum no es delito, trabajar para la independencia de Cataluña de forma pacífica no es delito. Nada de lo que hemos hecho es delito y de los delitos que se nos quieren atribuir no hemos hecho ni uno".

El exvicepresidente está convencido de que el mejor modo de garantizar la convivencia es con un reconocimiento entre iguales, es decir, con un Estado propio. "Yo amo a España. Amo a la gente y a la cultura españolas. Lo he dicho mil veces porque es verdad."

Hasta en cuatro ocasiones ha repetido que "votar no es delito" y en una de sus declaraciones añadió que "trabajar pacíficamente por la independencia de Cataluña no es un delito". Por contra, ha lamentado el uso de "la fuerza" para impedir la votación el 1-O, algo que no había ocurrido en 2014 durante la consulta del 9-N.

El exvicepresidente ha relatado que el 20 de septiembre de 2017 en la Consellería de Economía hubo una concentración de "actitud pacífica, respetuosa, con cánticos, en la que "se repartían claveles" y "cantaban un himno religioso". Junqueras ha respondido brevemente sobre lo que aconteció aquel día, sin abordar los presuntos incidentes que imputa la Fiscalía y que es clave para defender la violencia y el delito de rebelión.

Ha definido que la concentración del 20-S se desarrolló "con actitud pacífica, respetuosa y con cánticos". "Se repartían claveles, cantaban un himno religioso, dedicado a la madre de Dios, que seguro que no es susceptible de ninguna interpretación tumultuaria", ha añadido. En la sede de Hacienda, Junqueras ha dicho que dio la mano al entonces secretario de hacienda y un guardia civil le dijo que no podía hacerlo. También ha relatado que saludó a los guardias civiles, "todos muy amables, obviamente yo también, siempre exquisitamente educado" y subió a su despacho.

Junqueras ha negado que se destinasen fondos públicos a la celebración del referéndum. "A los contribuyentes no les costó nada". Durante su declaración ha asegurado que el 1-O no supuso "ningún gasto ni ningún coste para los contribuyentes ni para nadie" y ha dicho que así lo reconocieron algunos representantes públicos como el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. También se ha desmarcado del documento que diseñaba la hoja de ruta independentista. Ha tildado de "extravagante y apócrifo" el documento Enfocats.

Preguntado por su defensa sobre ese documento, que la Guardia Civil intervino a su exnúmero dos Josep Maria Jové y supuestamente establecía distintas estrategias para alcanzar la independencia de forma unilateral, Junqueras ha explicado que la primera vez que supo de él fue cuando ingresó en prisión, en noviembre de 2017, por orden de la Audiencia Nacional, imputado por rebelión. Según Junqueras, anteriormente no había oído hablar de ese documento intervenido a Jové ni sabe de nadie que estuviera al corriente de su existencia.

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