Los amantes de los vuelos baratos tienen un nuevo truco, se trata del 'skipplagging' que consiste en comprar un billete con escala si el destino final es, precisamente la ciudad en la tendrían que enlazar con otro avión.

El 'skipplagging' funciona comprando un vuelo a cualquier ciudad del mundo con escala en la ciudad a la que realmente queremos ir. Al llegar a esa escala el pasajero desembarca y nunca llega a realizar el segundo trayecto. Al haber comprado un vuelo con escala el resultado es mucho más barato.

Abogados expertos en reclamaciones de vuelos tienen claro en que no hay nada ilícito. Aunque algunas compañías intenten evitarlo no podrán cobrar penalización por no subir al avión.