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No sabemos cómo llegan hasta tantos sitios o quién los lleva, pero rara es la comunidad de vecinos que no tiene uno: "En cada escalera.". En una urbanización de Las Palmas hay siete: "Cada uno con su candado para que no se lo cojan para otra escalera".

Los suyos dicen son carros comprados, pero la realidad es que muchos salen del supermercado y nunca vuelven: "Te los encuentras con las monedas". Para sacar la compra, para la mudanza o para hacer carreras.

Incluso los hemos visto en muchos juzgados llenos de expedientes. El Fiscal del caso Nóos, Joaquin Bosch Grau, se ha fotografiado con uno. Y este viernes mismo protagonizaron este momento en el juicio del caso Gürtel: el empresario Marjaliza dijo que destruyó tres carros de documento.

Por despiste o por hurto supone pérdidas millonarias para las grandes superficies. Para frenarlo hay un nuevo sistema antirrobo: la rueda se bloquea al intentar salir del supermercado. Es una barrera invisible contra los hurtos.

Cada carro cuesta entre 75 y 200 euros. Y en la calle, en el mercado B, se venden más baratos: 2 euros para chatarra y unos 70 si los compramos en los mercadillos.

No sabemos cómo llegan hasta tantos sitios o quién los lleva, pero rara es la comunidad de vecinos que no tiene uno: "En cada escalera.". En una urbanización de Las Palmas hay siete: "Cada uno con su candado para que no se lo cojan para otra escalera".

Los suyos dicen son carros comprados, pero la realidad es que muchos salen del supermercado y nunca vuelven: "Te los encuentras con las monedas". Para sacar la compra, para la mudanza o para hacer carreras.

Incluso los hemos visto en muchos juzgados llenos de expedientes. El Fiscal del caso Nóos, Joaquin Bosch Grau, se ha fotografiado con uno. Y este viernes mismo protagonizaron este momento en el juicio del caso Gürtel: el empresario Marjaliza dijo que destruyó tres carros de documento.

Por despiste o por hurto supone pérdidas millonarias para las grandes superficies. Para frenarlo hay un nuevo sistema antirrobo: la rueda se bloquea al intentar salir del supermercado. Es una barrera invisible contra los hurtos.

Cada carro cuesta entre 75 y 200 euros. Y en la calle, en el mercado B, se venden más baratos: 2 euros para chatarra y unos 70 si los compramos en los mercadillos.

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